EXCLUSIVA!! Entrevistamos al primer cubano que se recuperó del coronavirus en Cuba

Jesús Álvarez López ya se encuentra en su casa, ha sido dado de alta tras pasar los peores días de su vida… él fue el primer cubano reportado en la Isla con coronavirus y también el primero que sale del hospital tras recuperarse de la enfermedad.

“Aquello fue como si me hubiera caído el mundo encima. Ya pasó el maremoto, aún tengo el susto”, contó a nuestra redacción este joven bailarín de 25 años, quien reside en La Vigía, Santa Clara.

Desde el pasado lunes esta en su casa, junto a su madre y su esposa, una boliviana radicada en Italia, en la región de Lombardía, que le contagio del coronavirus tras su regreso a la Isla.

En estos momentos evoluciona favorablemente, pero los médicos lo mantiene bajo riguroso seguimiento. Además, tiene prohibido salir de su casa por las próximas dos semanas. Todas las mañana va el médico de familia de su zona a tomarle la temperatura y realizarle algunos controles establecidos en los protocolos para estos casos.

Su esposa, Anel González, llegó a Cuba asintomática, pero a los días de estar en el país comenzó a presentar problemas respiratorios leves, al igual que Jesús. Rápidamente, con el temor de lo que sabían que podía ser, acudieron al médico y fueron ingresados de inmediato en el hospital de aislamiento de Villa Clara, desde donde luego fueron trasladados al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (ipk), donde se confirmó la enfermedad.

“Imagínese lo que sufrí en ese momento; el mundo me cayó encima. Sentí miedo, pensé lo peor, en mi familia, en mi niña Ana Sofía de solo un añito. Pero tuve fuerzas para resistir en medio de la tormenta”, nos comentó Jesús.

Estuvo dos días con oxigeno porque padece de asma bronquial, patología que resulta muy riesgosa en estos casos.

“El momento más duro fue cuando tuve falta de aire y dolor en el pecho, pero existía la tecnología adecuada para ayudarme a respirar, y fue efectiva”, asegura.

Sin embargo, lo peor fue cuando su hija hizo fiebre, pues pasó las 24 horas peores de todos los días que estuvo ingresado.

“Estaba desesperado, pero en silencio… Cuando llego el resultado solo pude llorar de alegría porque era negativo”, nos contó aún emocionado.

Confiesa que nunca sintió miedo, siempre pensó en la capacidad de empinarse y seguir adelante, pero sí lo inundó un temor horrible ante la posibilidad de haber contagiado a su familia, amigos, o personas que contactó. “Eso nunca me lo hubiera perdonado, es casi un crimen, involuntario, pero crimen al fin. Hubiera sido difícil soportar ese peso en mi conciencia”, afirma.

En el hospital, hubo momentos difíciles. Estuvo tres días totalmente inapetente por un medicamento muy fuerte que le suministraron, pero los médicos le insistieron en la necesidad de comer.

“Lo hice, fui disciplinado y lo sigo siendo, sé que debo resguardarme no solo por mí, sino por mi familia”, expresó.

“En el momento que supe que estaba fuera de peligro no me lo creía, llevaba tantos días allí que era difícil interiorizarlo… Aquí estoy y de batalla”, concluye optimista, pero dejándole un mensaje a los que aún no calculan el riesgo de esta pandemia.

“Estoy preocupado, porque veo a algunas personas que siguen en la calle y sin la conciencia necesaria para la actual situación, a quienes digo que se cuiden, que esto le puede tocar a cualquiera”.


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestro canal de Telegram:

CubaCute en Telegram


Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no hacerlo si lo deseas. Aceptar Leer más