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Sin turistas y con los negocios cerrados, el poblado de Viñales se hunde en la crisis

Hasta hace pocas semanas la carretera hacia Viñales, en la provincia de Pinar del Río, era un continuo ir y venir de vehículos cargados de turistas, quienes sostenían la economía de casi la totalidad de la familias de la zona. Tras el cierre de las fronteras en Cuba, hoy parece un pueblo fantasma que se hunde por la crisis del coronavirus.

A medida que lo días ha ido pasando, la vida se ha puesto más difícil para los que vivían de alquilar habitaciones a extranjeros, los que organizaban excursiones por el valle y los que ofrecían servicios gastronómicos en restaurantes y cafeterías. Donde antes había un ir y venir de turistas ahora solo se ven calles vacías y caras largas y preocupadas.

Los productos de primera necesidad han comenzado a escasear y los ahorros van mermando poco a poco. Ni siquiera los más prósperos cuentapropistas de la zona han tenido que bajar el nivel de vida que les permitían sus negocios hasta hace poco.

El Valle de Viñales, en Pinar del Río, ha sido por años uno de los destinos ideales para el turismo de naturaleza en Cuba. Sin embargo, entre tanta belleza, los residentes de la zona ahora buscan alternativas para poder cubrir sus necesidades básicas de alimentación y aseo.

Las casas, que hasta hace poco ofrecían un alojamiento tranquilo en contacto con la naturaleza, se van convirtiendo poco a poco en huertos. Los vecinos que antes sabían con precisión cuándo comenzaba la temporada alta, qué nacionalidades eran las que más estaban llegando o donde se podía comprar pescado fresco y mariscos para la mesa de los viajeros, ahora tienen otras preocupaciones.

Allí no se ha reportado hasta el momento ningún caso positivo de coronavirus, pero la pandemia ha paralizado la vida del poblado como si estuviesen en medio de la cuarentena más extrema. Este abril, el centro de la pequeña ciudad está desierto y han desaparecido los carros de frutas, con mamey, guayaba o plátanos que recorrían las calles.

A diferencia de otros momentos, donde el turismo ha sufrido duras bajas, ahora pocos se atreven a pronosticar cuándo se saldrá de esta crisis. La sola idea de vivir momentos similares a los que provocó el Período Especial espanta a sus pobladores, pero nadie tiene respuesta de cómo será el futuro…

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