Pinar del Río le dice adiós al estelarisimo ex receptor Juan Castro

Familiares, amigos y glorias deportivas dieron en la mañana de hoy el ultimo adiós en Pinar del Río al legendario receptor cubano Juan Castro y sus cenizas descansarán desde ahora en el cementerio municipal de su tierra natal.

Natural del municipio de San Cristóbal, otrora perteneciente a Vueltabajo y actualmente a Artemisa, Juanito, como le decían cuantos lo querían, falleció el pasado domingo en La Habana, a los 66 años de edad.

Vivió en la localidad habanera de Santa Fé los últimos años de su vida, pues decidió asentarse en la capital cubana por los problemas de salud que presentaba y que lo llevaron al salón de operaciones en al menos dos ocasiones entre 2019 y 2020, tras las cuales surgieron complicaciones de salud debido a un cáncer de hígado.

Para Pedro Luis Lazo, el pícher con más victorias en Series Nacionales de Béisbol, Castro era un hombre y amigo excepcional, y “debemos recordarlo como uno de los mejores seres humanos”.

Último adiós del pueblo vueltabajero a Juan Castro, en el cementerio Agapito

Muchos especialistas consideran el mejor receptor defensivo de Cuba, pues solo cometió 112 errores en más de nueve mil 400 entradas.

Cuando estaba vivo le decía en broma: “El día que no estés con nosotros tu mano izquierda la vamos a poner en un museo”, porque es el receptor más grande que ha dado el mundo, dijo José Manuel Cortina, uno de los más avezados entrenadores cubanos de picheo.

Hizo una creación al fildear los foul fly con la mascota detrás, en la espalda, haciendo que cualquier estadio, más el Latino o el San Luis vibrara de emoción, pues no había aficionado verde o azul que no lo ovacionara.

Último adiós del pueblo vueltabajero a Juan Castro, en el cementerio Agapito

Juanito era una enciclopedia… una escuela de la receptoría en Cuba. Era un maestro con la mascota, cogía todo lo que lanzaban, y su época fue pródiga en pitchers estelares. Basta mencionar a sus compañeros en equipos pinareños: Rogelio García, Jesús Guerra, Julio Romero…

Durante 16 series nacionales, promedió para .228, con 861 hits, 95 jonrones, 400 carreras anotadas y 453 impulsadas, se ponchó 652 veces y tomó 358 boletos, pero sus mejores números, por los que pasó a la historia como una leyenda del béisbol cubano, fueron detrás del plato: durante 9494,2 innings, cometió solo 112 errores en 7607 lances, 157 passed ball, le robaron 376 bases y capturó a 332 en el intento; su average defensivo fue de 985.


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestro canal de Telegram:

CubaCute en Telegram


Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no hacerlo si lo deseas. Aceptar Leer más