Los Zafiros, el cuarteto que marcó una época musical en Cuba

Para los que vivieron en Cuba, entre los años 1960 y 1970, Los Zafiros son una leyenda: Un fenómeno musical que definió un momento y un lugar. Causaron una sensación dentro y fuera de La Habana. Aunque gozaron de la aclamación internacional, viajando extensamente por todas partes de Europa, permanecieron desconocidos en Estados Unidos como resultado del clima político de la guerra fría.

Este grupo de armonía vocal cubano creado en 1961 estuvo inspirado por grupos estadounidenses como The Platters, The Mills Brothers y The Modernaires. Formó parte de lo que se conoció en Cuba como el movimiento de filin o (feeling) y su música se fue haciendo a partir de una fusión de ritmos cubanos como el bolero, con doo-wop (conocido en español con el nombre onomatopéyico de  du-duá ), baladas, R&B (rhythm and blues), calypso, Bossa Nova y rock.

Los Zafiros surgieron en medio de una proliferación de grupos vocales.

Fueron sin discusión alguna, el mejor cuarteto vocal cubano de todos los tiempos. Voces bien acopladas, bellos timbres melódicos, con un estilo único y original, que iban de la conga al calipso, de la rumba al bolero y a la balada con un toque de cubanía muy original.

Leoncio Morúa (Kike) y  Miguel Cancio (Miguelito), formaron Los Zafiros en Cayo Hueso, un barrio de La Habana. Durante una serie de audiciones, Miguel y Kike encontraron a su otro miembro, Ignacio Elejalde trabajando en una barbería de la Habana. Su voz de tenor-soprano (contratenor) que desplegaba  con apasionamiento, trabajaba en los más altos registros.

Su estilo impetuoso, su pujanza rítmica, su dominio de la cancionística lo fundieron con un alto nivel artístico y popular.

El cuarto cantante fue Eduardo Elio Hernández, apodado El Chino, quien a su melodiosa voz sumaba su belleza masculina y un aire seductor que lo harían convertirse en uno de los ídolos del público.

Aunque algunos especialistas aseguran que su éxito internacional no es destacable, en la mayor de las Antillas hicieron época y sus continuadores la siguen haciendo, a pesar de las nuevas tendencias musicales a las que los nuevos Zafiros no han decidido sumarse.

Ellos se descubrieron a sí mismos; eran buenos muchachos, solo que no estaban preparados para todo el éxito logrado

Desde sus comienzos, el grupo gozó de cierta popularidad vendiendo muchos discos y realizando giras por toda Cuba y por el extranjero. Tuvieron una participación importante en el film “Soy Cuba” (una producción cubano-soviética) con su interpretación Amor loco y también se presentaron en el festival Varadero.

En agosto de 1965 les llega a Los Zafiros su más grande éxito, la gran oportunidad de recorrer parte de Europa, con el Music Hall cubano, junto a otros reconocidos artistas de la Cuba.

Logran presentarse en el Olimpia de París y actúan en Checoslovaquia, Polonia y las antiguas República Democrática Alemana y la Unión Soviética, en una gira de cuatro meses.

Lamentablemente, la indisciplina y el carácter autodestructivo de algunos miembros limitaron grandemente la capacidad de desarrollo del grupo, que dejó de existir después de 1976.

Dos de sus miembros murieron muy jóvenes. Ignacio murió en 1981 de hemorragia cerebral a la edad de 37 años y Kike en 1983 de cirrosis hepática. El Chino, afectado por problemas de visión y del habla, vivió sólo en Cayo Hueso hasta el día de su muerte el 8 de agosto de 1995 a los 56 años de edad. Miguel Cancio vive en Miami.


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