Podrían aplicar multas de hasta 5000 pesos cubanos a los que no den baja de su libreta de abastecimiento a los “consumidores” que se encuentra fuera del país

La semana pasada se hizo pública la información que refiere a la posibilidad de imponer sanciones de 5 000 pesos cubanos a aquellos que no den baja a los “consumidores” que residen fuera del país. Fue oficializado por funcionarios de Comercio Interior en el municipio Puerto Padre, provincia de Las Tunas.

El plazo para efectuar los debidos trámites, mediante los cuales se pretende eliminar de los registros a quienes emigraron pero continúan inscritos y, por tanto, adquiriendo los productos básicos de la “libreta”, vencía originalmente el15 de enero pasado.

La gran suma de dinero que implica la multa puso entre la espada y la pared a los locales, quienes acudieron de forma masiva a efectuar el procedimiento. Por ello, las autoridades ofertaron dos prórrogas: una hasta el pasado 19 de enero y la otra hasta el 31.

Cartel que informa sobre la imposición de multas. Foto: Tomada en un grupo de Facebook.

Son miles, por no decir millones puesto que no se saben las verdaderas magnitudes a las que ha llegado el fenómeno, los que siguen registrados en la ” libreta” pese a su residencia actual y permanente en el extranjero. Consiguientemente, a la OFICODA le resulta sumamente complejo mantener un registro actualizado y fiable de quienes se fueron y permanecen activos a ojos de sus archivos.

Fuentes de la dirección de la OFICODA en La Habana, se comenzarán a realizar listas de personas que permanecen en el registro de consumidores encontrándose fuera del país.

“Es una tarea que nos dio el presidente” (del gobierno municipal), nos confirmó una funcionaria de Comercio de Plaza de la Revolución, asegurando que la medida se ha hecho extensiva a todo el país.

A día de hoy, la cartilla de racionamiento aún constituye la salvación de muchísimos cubanos, pese a su alto costo introducido por la Tarea Ordenamiento, porque es la fuente más barata y asequible para todos de comprar productos como pollo, aceite o detergente.

Según la ley, es obligatorio dar “baja de esta libreta” a todo “consumidor” que fallezca, permanezca hospitalizado, en hogar de anciano o en centro penitenciario por más de tres meses o salga del territorio nacional por más de tres meses.

libreta de abastecimiento

Varias instituciones de la Administración Central del Estado son las encargadas de entregar a la Oficoda los listados de quienes han salido del país o fallecido

Según el aviso de contraportada, al que pocos prestan atención al encuadernar “la libreta”, los “tiempos para dar baja” son “dentro de los 10 días hábiles” posterior al fallecimiento.

Los convivientes también deberán dar baja a enfermos o reclusos dentro de 10 días hábiles al cumplirse “los tres meses de hospitalización o reclusión”.

Quienes salgan del territorio nacional por un período superior a tres meses deben causar baja de la cartilla de racionamiento “antes de salir del país.”

Así y todo, esas normas “para dar baja”, salvo en los casos de fallecimiento o reclusión penal, rara vez se cumplen si los viajeros no son de interés del Estado.

Estas normas y más son dadas de lado por muchos residentes en Cuba, quienes no dudan en aprovechar las libritas de pollo o jamonada de más que pueden conseguir gracias a sus familiares muertos, encarcelados o en el extranjero. Y, ¿se les puede juzgar por eso?


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestros canales de Telegram:

Noticias minuto a minuto

CubaCute en Telegram

Chatea con otros cubanos y discute de todo cuanto se te ocurre sobre Cuba

Grupo CubaCute en Telegram


Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que estás de acuerdo con esto, pero puedes optar por no hacerlo si lo deseas. Aceptar Leer más