Cantante Pancho Céspedes hace fuerte denuncia sobre la situación que vive Cuba

Ines Sanz

Pancho Céspedes: "Haré todo lo que pueda para que Cuba sea libre"

El célebre artista cubano residente en México, Francisco ‘Pancho’ Céspedes, comentó desde sus redes sociales que ya no le es permitido entrar a la isla porque, según asume (pues no le han dado explicaciones al respecto), dio a conocer “ciertas verdades” sobre los dirigentes del país mientras realizaba un a presentación en la Fábrica de Arte Cubano (FAC) de La Habana.

El cantautor está convencido de que la directora del Instituto de la Música, quien se encontraba presente en aquel concierto por la reapertura de la Fábrica el 4 de octubre de 2018, lo “delató”.

Céspedes no detalló demasiado en la denuncia sobre sus declaraciones de ese día, pero respondió con una analogía bien traída sobre la realidad de Cuba, mencionando algunas tramas surrealistas que tienen lugar en la isla, como la bien cuestionada pirámide invertida que rigió en el país durante décadas y donde un camarero o un taxista podía ganar el triple del salario de un neurocirujano.

Mientras agregaba una analogía tras otra, hacía referencias a las contrariedades que suceden en la sociedad cubana y que ya se perciben como aspectos usuales, como “el taxista no va donde tú quieres” o “las carnicerías no venden carnes”, hundiendo más y más el cuchillo en el orgullo de un Gobierno que, como dice el mismo Céspedes, permite una economía que crece todos los años cuando no hay economía, lo que repercute considerablemente en que estos ejemplos de paradojas estén ya tan integradas al pensamiento del cubano como algo normal.

Captura del post de Pancho Céspedes

Y sigue saltando de elementos que evidencian la ausencia de un claro orden económico a otros que hacen lo mismo en el plano jurídico, abordando cómo el Gobierno se llena la boca de afirmar que la cubana es una sociedad justa donde, en realidad, “no hay justicia”; cómo la población juega, escondida, a la bolita en un país donde el juego es ilegal; cómo “no hay desempleo pero nadie trabaja” (esto, más claro ni el agua).

Continuaba asegurando problemas de escasez que se remontan a los años 90 y que siguen sin ser completamente remediados, como las colas interminables sin tener la certeza de qué se va a comprar, o si se llegará a comprar antes de que se acabe, o si entrará después a la tienda para poder comprar; así como la isla sin pescado o la sagrada vaca que será convertida en carne de res.

Céspedes viajó a la isla en 2019 por última vez y, al volver a México, dijo, en referencia a unos amigos, que eran “unos vendidos a la Inteligencia Cubana”.