martes, abril 13, 2021
InicioActualidadSantiago de Cuba en jaque por la cantidad de casos positivos de...

Santiago de Cuba en jaque por la cantidad de casos positivos de coronavirus entre su población que no para de crecer

La situación epidemiológica por el virus de la COVID-19 en Santiago de Cuba se ha descontrolado a tal punto que la desorganización y la falta de transparencia ha caracterizado sus últimos meses, cuando las cifras resultan cada vez más preocupante.

La segunda provincia más afectada por la pandemia en el país, después de La Habana, ha acumulado 5.195 casos positivos al virus y 31 fallecidos desde el día 4 de noviembre de 2020 hasta este miércoles.

La totalidad de los comercios experimentaron un cierre parcial a partir del mes de enero por orden del Gobierno provincial, además de restricciones a la circulación peatonal y limitaciones del transporte público y privado, etc.

No obstante, el mal funcionamiento del sistema de Salud Pública en cuestiones epidemiológicas y de su sincronización y colaboración con el sistema de servicios necrológicos y con las fuerzas del orden que deben mantener la disciplina en el cumplimiento de los protocolos sanitarios establecidos, ha contrariado las medidas tomadas por el propio Gobierno para reducir el número de infectados en el territorio.

La población y medios de prensa alternativos han confirmado, evidenciado y denunciado la demora en la hospitalización de casos sospechosos, la insalubridad en los centros de aislamiento y las irregularidades relacionadas con la incorrecta manipulación de las pruebas PCR.

Se reveló un foco de contagios en el Hospital Psiquiátrico Gustavo Machín del municipio Songo-La Maya hace dos semanas, con 25 personas contagiadas.

El hospital quedó bajo cuarentena rápidamente y fuentes internas han asegurado que las autoridades han lanzado engaños a los involucrados para ocultar información, pues decenas de personas fueron positivas a las pruebas de antígenos en un día y dieron negativas a las segundas pruebas. Cuando esto ocurrió, Ania Mojena, directora del Centro de Higiene y Epidemiología en el municipio, expresó que se debía a una “rectificación” de las muestras de PCR, proceso que había permitido descartar el evento epidemiológico.

El también natural de Songo-La Maya Dr. Roberto Serrano Delis opinó que la manera adoptada para intentar controlar la enfermedad en el territorio era absurda, pues las acciones y las indicaciones no paraban de contradecirse.

El especialista explicó que en estos centros de aislamiento improvisados (la mayoría, al menos) se hacinan a un máximo de 10 personas en cubículos minúsculos llenos de literas.

Carla Millares, una santiaguera de 20 años y 5 meses de embarazo, denunció que se sintió “más expuesta que nunca al contagio” durante su estancia en el hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas, pues los infectados con el virus iban y venían: de momento los aislaban y no avisaban sobre el contagio a ninguno de sus contactos en las salas hospitalarias.

Aunque el PCR al que se sometió Carla tuvo un resultado negativo, tuvo que sufrir, no obstante, la falta de higiene y la mala alimentación del período en el que estuvo interna.

Puntualizó que le ofrecieron un almuerzo que consistía en un arroz “que parecía fango”, acompañado de huevo en polvo, el cual no pudo comerse del asco que le provoca, sentimiento agravado por el tufo que provenía de los baños”.

Lizandra Rivera Rodríguez, santiaguera que duró 24 horas en la experiencia, calificó el centro de aislamiento de un “verdadero calvario”. El recinto no contaba con medicamentos ni para tratar un leve dolor de cabeza, la comida y la higiene eran muy dudosas, y los galenos demoraron más de 12 horas en realizar la ronda, según su descripción.

Mientras, centros de salud se encuentran congestionados y a los santiagueros que asisten a los mismos para someterse al PCR no se les presta atención, o son enviados a casa a la espera de un médico, lo que puede demorar más de una semana y no siempre cuenta con las medidas de advertencia pertinentes.

Y es precisamente en momentos tan complejos que han sido remplazados diversos altos cargos vinculados a la salud en ciertos puntos del país, como la destitución del entonces director provincial de Salud Pública de Santiago de Cuba, Guillermo Mora García, así como su homólogo capitalino, la directora del policlínico Carlos J. Finlay del municipio santiaguero de Songo-La Maya, Gladys Mora, y el director municipal de salud, Rafael Giraldo Morán.

Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas