Los mercados en Cuba están vacios, pero el Gobierno continúa enviando los pocos alimentos que producen al extranjero… y ahora tocó el turno de las piñas

Ines Sanz

Los mercados en Cuba están vacíos, pero el Gobierno continúa enviando los pocos alimentos que producen al extranjero... y ahora tocó el turno de las piñas

A pesar de la marcada escasez que se vive en la isla, con los mercado desabastecidos por completo, el Gobierno cubano insiste en enviar al extranjero cuanto alimento se produce, en un intento por llevar dólares a sus arcas.

Así ha quedado claro con la reciente noticia de la exportación de un cargamento de piñas a Italia, las cuales fueron cultivadas por campesinos en la provincia de Artemisa.

El Cónsul cubano en Milán, Llanio González, se vanaglorió de la operación de venta a través de la página de Facebook ‘Cuba en Italia’, donde habitualmente se postean imagenes similares de frutas, vegetales y otros productos que son producidos en las tierras de la mayor de las Antillas y enviados a este país para su comercialización en varios cadenas de supermercados con los que poseen convenios.

“¡Llega a Italia la piña de Cuba! La piña española roja, auténtica piña cubana. ¡Fresquísima y directamente de Cuba!”, se puede leer en el perfil del diplomático en Facebook.

https://www.facebook.com/llanio.gonzalez/posts/3857155451020574

En las cajas donde llegaron las piñas a Italia puede leerse ‘Directamente de Cuba’, como una especie de garantía de calidad y exotismo de estas frutas, pero nada menciona de cuanto dinero dejaron de ganar quienes se encargaron de producirlas, pues para realizar la exportación debe mediar directamente el Gobierno.

Las piñas se venden a través de “Sano Giusto Solidale” (Sano, Justo, Solidario), una iniciativa creada por varias asociaciones del gobierno de Italia que crea una red de compra de productos cubanos en su país.

En ese sentido, muchos de los compradores son antillanos, que incluso pueden encargar pedidos de diferentes productos, para consumo personal y restaurantes, aunque muchos clientes parecen desconocer lo que implica la llegada de estos comestibles al territorio europeo.