martes, abril 13, 2021
InicioActualidadGobierno cubano detiene la construcción de edificios multifamiliares y obras sociales para...

Gobierno cubano detiene la construcción de edificios multifamiliares y obras sociales para destinar los materiales a los hoteles que está levantando

Aprovechando la caótica implementación de la Tarea Ordenamiento y la aguda escasez de materiales de construcción en Cuba, el Gobierno ha dictaminado que los pocos recursos de construcción disponibles en el país están reservados para la edificación de hoteles de empresas militares.

Más de la tercera parte del fondo habitacional en Cuba constituyen viviendas en regular o mal estado (1.452.852 de un total de 3.946.747), según cifras publicadas por el diario oficialista Granma.

Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior, admitió recientemente en la Mesa Redonda que el gran desabastecimiento de materiales que hay en el país ha disminuido significativamente la construcción de viviendas.

Pese a que los comunicados oficiales del Ministerio de la Construcción informaron que los precios de los materiales no sufrirían una alteración por la Tarea Ordenamiento, estos se encuentran totalmente desaparecidos de los establecimientos estatales especializados en su venta. Se pueden hallar, solo tal vez, en algunas tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) o en el mercado negro, donde la bolsa de cemento puede superar los 1.000 CUP.

Sin embargo, el Estado solo se ha preocupado por priorizar la disponibilidad de recursos para la construcción de hoteles del Grupo de Administración Empresarial S. A. (Gaesa), los que se esperan que promuevan el turismo internacional en la isla.

En medio de la crisis de viviendas del país (otra más sucediendo a la vez), la que ha estado caracterizada por el déficit habitacional, los valores de los materiales de construcción se han disparado y muchas cooperativas privadas especializadas en la labor han quebrado.

El presidente de la cooperativa de construcción PEMENCUB, Rodolfo Gregory, destacó que su negocio está paralizado y muchos de sus trabajadores llevan meses sin cobrar, mientras que el levantamiento de hoteles va viento en popa.

El vicepresidente de la misma, Antonio Font, alegó que la Tarea Ordenamiento ha perjudicado también la pobre situación del sector.

Antonio relató que una tira de acero se cotiza en 25 dólares; en 1.200 CUP un doble de cemento; la gravilla y la arena, en una cifra que no precisó, pero que también es exagerada; y los bloques están a 30 CUP cada uno. La mano de obra, sin embargo, se cobra a parte.

Francisco Díaz, albañil de profesión, se encuentra desempleado debido a la escasez de materiales para la reparación de viviendas. Comentó que es muy difícil el proceso de conseguir los materiales porque, cuando se encuentran, son carísimos.

El maestro de obra Guillermo del Sol afirmó que no será posible cumplir con los planes de fabricación de domicilios para los cubanos en Santa Clara.

El constructor señaló que en su obra existen los materiales y demás recursos necesarios para la construcción de una instalación hotelera gracias a que pertenece a un emporio militar, pero para los cubanos “de a pie” se complica la situación: los puntos de venta no surten acero, cables o tubos eléctricos, tuberías de agua, o accesorios para la plomería.

Por su parte, Ángel Marcelo Rodríguez Pita, sociólogo y asesor de emprendedores, mencionó que un cubo de 19 litros de pintura está tasado en 2.500 CUP en el mercado negro.

El especialista señaló que todas las cooperativas por cuenta propia quedaron paralizadas, y resulta discriminatorio que tengan que ofrecer sus servicios en pesos cubanos cuando deben adquirir los insumos en divisas extranjeras.

El trabajador por cuenta propia Yoel Espinosa Medrano, también de Santa Clara, llegó a la conclusión de que el Gobierno penaliza a los negocios privados que fabrican o precisan de bloques y otros materiales para la construcción, a la vez que las altas esferas pueden continuar llevando a cabo sus proyectos a raíz de que tienen todos los recursos a su disposición.

Espinosa destacó que la ciudad “se está derrumbando en pedazos”, mientras que Yudith Hernández Carrazana, directora provincial de transporte, echó una placa como de 70 metros cuadrados hace alrededor de dos semanas, en una casa que le fue otorgada.

Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas