lunes, abril 12, 2021
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Falta de envases deja a los niños que viven en La Habana sin poder tomar el yogurt de soya que le entregan por la libreta de abastecimiento

La crítica escasez de materias primas en el país ha afectado hasta los alimentos priorizados, los suministrados por la libreta de abastecimiento, porque la falta de envases de plástico ha imposibilitado la venta de yogurt de soya (destino a los niños menores de 12 años).

El Ministerio del Comercio Interior publicó una brevísima nota de prensa este lunes explicando la situación. Esta constituye la única opción de consumo de productos lácteos para las familias cubanas de bajos ingresos que no pueden pagar los precios de las tiendas MLC o de la red de comercio informal, o siquiera acceder a estos mercados.

Debido al atraso en la importación del polietileno necesario para la fabricación del envasado, el Gobierno ofrecerá medio kilogramo de polvo de “mezcla para batido” (para ser diluido en agua) como remplazo.

Muchos tutores legales de menores se han quejado en sus correspondientes bodegas o en redes sociales sobre este problema, pues lo consideran como una falta de respeto hacia ellos y hacia sus hijos.

Este producto se está vendiendo a granel (también) por falta de envase, y está elaborado con azúcar, leche entera, cacao y sal. El periódico Tribuna de La Habana explicó que este, destinado a sustituir las 4 bolsas de yogurt de soya durante el mes de abril (para una duración prevista de 10 días de consumo), será de sabor a chocolate y se expenderá entre sábado, domingo y lunes.

Las fuentes oficiales detallaron que, sin embargo, se proyecta poder entregar la cantidad mensual correspondiente, que consiste en 12 bolsas, una vez que se cumpla con el suministro de polietileno para el envase del producto.

El yogur de soya ha tenido otros momentos de escasez crítica en el país. La crisis correspondiente al año 2015, cuyas culpas fueron achacadas hacia “la obsolescencia tecnológica y el deterioro de los sistemas de refrigeración”. Iniciada su venta en 2003, el alimento ha sido motivo de protesta de los consumidores por su mala calidad, cuyas expectativas de producción, de 250.000 toneladas anuales, tampoco han sido cumplidas.

A principios de enero, con la entrada en vigor de las medidas impulsadas por la Tarea Ordenamiento, pasó de costar 1 CUP a 5 CUP.

La mezcla para batido representa un sustituto para la leche, producto escaso en la isla y cuyo acceso está racionado, limitado solamente para niños de hasta siete años o a través de “dietas médicas”.

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