sábado, mayo 8, 2021
InicioActualidadA golpes!!! Las broncas y las colas sin fin se convierten en...

A golpes!!! Las broncas y las colas sin fin se convierten en la escena del día a día para miles de cubanos en busca de comida

Recientemente se viralizó el vídeo de 2 camagüeyanas de Nuevitas que lucharon a fuertes golpes, patadas y jalones de pelos por un turno de la cola en plena calle. Para el resto del mundo, esta escena parecería una mera manifestación de barbarie y tercermundismo, pero solo quien lo vive desde dentro es el que conoce que esta es una realidad que comparte la mayoría de los cubanos, colmados de indignación y desesperación, dispuestos a hacer cualquier cosa para sobrevivir, sin importar raza, clase social o nivel de escolaridad.

La pelea de las dos mujeres que se debatían el turno en la espera por comprar yogurt, resultaba especialmente irónica cuando se toma en cuenta que Camagüey constituye la principal industria ganadera del país, provincia donde el ganado bovino (aunque muy pobre) es el mayor de Cuba.

Esta región alberga a poco más de medio millón de cabezas actualmente, las que generan una producción de unos 200 millones de litros de leche anuales. Esto resulta increíblemente insuficiente para abastecer al mercado nacional, y mucho menos para pensar en exportación.

Gracias a esas fincas, Cuba llegó a ocupar el cuarto lugar de mayor masa ganadera en el mundo en 1958, con más de 7 millones de cabezas y una producción lechera de más de 700 millones de litros al año (más que suficiente si se conoce que la población de Cuba para ese año era de poco más de 6 millones de personas).

Encima, ese yogurt ni siquiera está hecho a base de leche, sino de soya. Este tipo de reacciones bélicas para comprar cualquier bien ya es común en el escenario nacional.

La provincia de Camagüey, ganadera por excelencia y con una gran producción y exportación de lácteos, ha visto su actividad reducida a una tímida importación de leche en polvo, como parte de un país que hasta mendiga por ayudas alimentarias en fondos internacionales de emergencia.

Es que ya se ve que se trata de convertir en lujo cualquier derecho humano y necesidad básica, como palpable estrategia de control social, para lograr a largo plazo acumular divisas en fondos que jamás serán utilizados para reinvertir en beneficios sociales tangibles.

La realidad se despliega, triste y sombría, sobre nuestras cabezas: ya los cubanos saben que el dinero no alcanzó, no alcanza y no alcanzará para un vaso de leche o chocolate en polvo para el desayuno de cada cubano; ya saben que el pescado y los mariscos son cuentos de antaño; que incluso despenalizada, la carne de res no va volver milagrosamente a las mesas de los cubanos “de a pie” mientras la seguridad nacional sea la prioridad antes de la alimentación del pueblo. ¿Y qué es un país si no es su pueblo?

Promesas han sido la característica principal de los sesenta últimos años de la existencia de esta isla solitaria. Prometieron que las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) constituirían una medida temporal, y ahí siguen: drenando divisas difíciles de conseguir.

Algo similar pasa con la tradición veguera de Pinar del Río, la cosecha de cacao en Baracoa y de arroz en Granma, así como la industria azucarera y de pesca que sostuvo al país por muchos años.

Estas señoras solo desean llevar algo de alimento a sus casas; ¿cómo puede convertirse en motivo de trifulca una necesidad tan básica?


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestros canales de Telegram:

Noticias minuto a minuto

CubaCute en Telegram

Chatea con otros cubanos y discute de todo cuanto se te ocurre sobre Cuba

Grupo CubaCute en Telegram


FuenteCubanet
Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestros canales de Telegram:

Noticias minuto a minuto

CubaCute en Telegram

Chatea con otros cubanos y discute de todo cuanto se te ocurre sobre Cuba

Grupo CubaCute en Telegram