InicioActualidadVecinos del edificio que colapsó en La Habana Vieja esta semana denuncian...

Vecinos del edificio que colapsó en La Habana Vieja esta semana denuncian que estaba en plan para demolerse desde hace 15 años

Miguel Alejandro Alderete Recio y su madre, Rosalba, son dos vecinos de la esquina de las céntricas calles habaneras Ángeles y Monte donde en la noche de este jueves se derrumbó toda la pared de un edificio, el que era limítrofe con su pared.

El hombre contó que eran las 9:00 p.m. del 16 de diciembre y la tranquilidad inundaba el espacio, y los vecinos se apresuraron a salir a los balcones y a la calle cuando escucharon el estruendo. Las ambulancias, los cuerpos policiales y los bomberos rescataron entonces el cadáver de Rolando León, un transeúnte que, simplemente, pasaba por allí.

Alderete aseguró que él, su familia y sus vecinos han quedado con un enorme miedo a que se desplome en algún momento su propio hogar.

En Monte 429, colindante con el edificio colapsado, el cubano contó: «Yo lo vi todo». Lleva 16 años viviendo allí, pero residió antes en el que se derrumbó, y ya se decía en ese tiempo que el inmueble debía reconstituirse por las «pésimas condiciones» de la estructura.

Aseguró que a uno de sus hermanos un día «se le hundió el pie en el piso de tal forma que se fue para abajo por completo», pero que tuvo suerte de afincarse en una viga. Fue por este incidente que las autoridades locales reubicaron la familia de Alderete.

El hombre lamentó: «Al momento nos metieron aquí abajo, fue como en 2005 o 2006, tuvimos que hacer tremenda limpieza y habilitar el local mínimamente para vivir. Al año de estar aquí nos dijeron que iban a demoler la parte de arriba pero no vinieron hasta hoy, que pasó lo que pasó. No demolieron en su momento y mira la demolición ahora, después que ya hubo un muerto».

También recordó que una guagua chocó una vez contra una columna de la fachada y esta cayó completamente, alegando: «La cabeza de la guagua dio contra la puerta, por suerte no había nadie ahí en ese momento pero a un señor que hacía guardia ahí, que vive aquí al lado y se llama Claudio por poco lo matan».

Afirmó: «No, no hay que esperar que haya fallecidos», contando que enseguida que ocurrió el derrumbe «vinieron a quitar los palos viejos y poner los nuevos», en alusión a dos palos que pusieron 10 años atrás a raíz de la columna que se cayó.

Dijo visiblemente enojado: «Entonces después dicen que uno es contrarrevolucionario pero no, hay que decir la verdad. Yo estoy obstinado, aquí después del derrumbe todavía no ha venido nadie a saber de nosotros, los que llegaron fueron los obreros de demolición pero de Vivienda aquí no ha venido nadie, yo estoy muy disgustado».

También expresó que quisiera manifestar su descontento en la calle, pero teme por la salud de su madre «que está ahí y que ayer tuvieron que llevársela para el hospital Calixto García porque tenía la presión en el piso, se puso muy nerviosa». Dijo desear, además, que su mamá pudiera vivir en mejores condiciones.

«Los del Gobierno vienen aquí a Quisicuaba, ayer estuvieron ahí con Silvio Rodríguez, pero aquí nadie ha venido», comentó de forma crítica, habiendo trabajado por 28 años en el antiguo Tencent de la calle Monte y viendo cómo las autoridades esperan a «que se caiga La Habana» para tomar las decisiones pertinentes.

Considera, como también dijo, que las necesidades estructurales de la casa escapan a sus posibilidades, por lo que incluso reparando de poco en poco, el techo continúa teniendo nuevas grietas y filtraciones.

Reiteró: «Repito, por mi mamá no me tiré el 15 de noviembre, por mi mamá, no me tiré el 11 de julio, y por mi mamá no me tiré de ayer para hoy».

Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas