martes, enero 25, 2022
InicioEconomía y negociosDíaz-Canel quiere dólares, pero nadie quiere invertir los suyos en Cuba: Solo...

Díaz-Canel quiere dólares, pero nadie quiere invertir los suyos en Cuba: Solo 25 empresas extranjeras apostaron su dinero este año en la isla

El titular cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, admitió ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que la recaudación de capitales en la isla en este 2021 no ha alcanzado los objetivos propuestos por culpa, supuestamente, del bloqueo estadounidense contra Cuba, pero también del diseño de la economía nacional.

El ministro alegó que la captación de liquidez a través de negocios con empresas extranjeras no ha sido tan fructífero como se esperaba, una medida que fue aprobada en la nueva Ley de Inversión Extranjera, del año 2014.

El portal oficialista Cubadebate citó al funcionario afirmando que las razones del «incumplimiento» del plan constaban de la errónea concepción de los proyectos, la insuficiente preparación de las oportunidades de negocios, una promoción poco efectiva de las posibilidades, las constantes deficiencias en la documentación de los proyectos (incompleta y mal rellenada), y «el impacto del Covid-19» y «el recrudecimiento del bloqueo», por supuesto.

Detalló que en los dos últimos años, solo 47 negocios han sido autorizados bajo esta disposición, y 25 de ellos han sido los que verdaderamente se han podido llevar a cabo.

La mayoría de los socios foráneos involucrados demoraron en viajar a Cuba debido a la pandemia del coronavirus y «los efectos extraterritoriales del bloqueo» irrumpieron en los procesos de transferencia de capital inicial de inversión.

No obstante, Malmierca reconoció que «una de las principales insatisfacciones de los inversionistas es la obligación de contratar a través de una entidad empleadora» a su personal, pues este mecanismo de control (que permite asegurar la «confiabilidad» política de los entes vinculados) resta autonomía a los socios.

El alto funcionario explicó que la política estadounidense hacia la isla la coloca en una calificación de nación «de alto riesgo» para la inversión.

Recordó entonces que esta mala fama de la isla también se la ha ganado por los exorbitantes niveles de endeudamiento que mantiene y por los rasgos propios de su economía que desestimulan el emprendimiento (dígase el alto control gubernamental, la no convertibilidad del Peso Cubano, los altos costos de bienes y servicios, el déficit de capacidad constructiva, el bajo desarrollo del sistema financiero nacional, el atraso en materia de automatización de los procesos y conectividad, etc).

Reconoció que la política interna hacia el capital extranjero «contiene principios que no son afines a los intereses planteados por los inversionistas foráneos», como la no transferencia en propiedad de algunos bienes, las restricciones a la inversión extranjera para participar en el mercado minorista nacional, la imposibilidad de directivos y técnicos extranjeros para adquirir determinados bienes, la limitación de la inversión extranjera directa a actividades que tengan capacidad de generar ingresos en Moneda Libremente Convertible (MLC), entre otros aspectos.

El ministro también reconoció errores y deficiencias que cometen las entidades cubanas asociadas a la inversión extranjera, la insuficiente preparación del personal cubano vinculado, la dilatación de los procesos administrativos y burocráticos, etc; alegando que «el poco avance no es atribuible solo a las dificultades generadas por el ‘bloqueo’ y, en los últimos dos años, por la crisis internacional derivada de la pandemia de Covid-19, sino también a factores de índole interna».

Profundizó: «Queda trabajo por hacer en materia de facilitar la tramitación de permisos, licencias y autorizaciones; pero al mismo tiempo de erradicar prejuicios en la mentalidad de empresarios, cuadros y funcionarios. Sin embargo, la atracción de inversiones no puede realizarse sacrificando soberanía, ni renunciando a esencias del modelo socialista».

Resaltó, además, que las disposiciones a asumir en aras de enfrentar la situación son «de carácter político, que requieren de la adopción de decisiones en correspondencia», así como que se han aprobado un total de 285 nuevos negocios en los siete años de vigencia de la nueva Ley de Inversión extranjera, 49 de los cuales se encuentran en la Zona Especial de Desarrollo Mariel.

Cuba cuenta con 302 negocios con inversión extranjera actualmente: 54 empresas de capital totalmente extranjero, 104 empresas mixtas y 144 contratos de asociación económica internacional, asociados a los sectores del turismo, alimentos, energía e industria ligera.

Malmierca también comentó que, en cuanto a la cooperación internacional, ya se aprobó la Cartera de Gestión de la Cooperación que la isla recibe, la que contempla 912 proyectos tasados en 465 millones de dólares, concentrados en su mayoría en las provincias de La Habana, Santiago de Cuba, Pinar del Río y Cienfuegos.

También refirió que se han aprobado 50 nuevos proyectos de cooperación por un monto de 137,7 millones de dólares en los sectores agroalimentario, hidráulico, salud, energía y medio ambiente en lo que va de 2021, además de que las donaciones recibidas por La Habana implican en gran parte medios de protección, jeringuillas, módulos de alimentos y equipos como ventiladores pulmonares y concentradores de oxígeno, especialmente debido al grave impacto que tuvo la pandemia del coronavirus en Cuba.

En retribución, el país caribeño ofrece su cooperación en 74 países, mientras que 8.599 alumnos extranjeros estudian en el mismo.

Ana Teresa Igarza, diputada por el municipio de Bauta, sintetizó que, respecto al informe de la inversión extranjera, las principales dificultades se deben a la falta de agilidad en la tramitación de esos negocios. Por su parte, el actual presidente del oficial Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González Llort, hizo un llamado a fomentar los «pequeños proyectos de cooperación solidaria en los municipios» para captar ingresos.

Por último, Alejandro Gil Fernández, titular de Economía y Planificación, recomendó que la solución a la necesidad de capital gubernamental puede radicar en recurrir al «mecanismo de incentivos fiscales».


Mantente actualizado en tiempo real a través de nuestros canales de Telegram:

Noticias minuto a minuto

CubaCute en Telegram

Chatea con otros cubanos y discute de todo cuanto se te ocurre sobre Cuba

Grupo CubaCute en Telegram


Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas