InicioActualidadRecolector de basura: el oficio más visible de explotación laboral en Cuba

Recolector de basura: el oficio más visible de explotación laboral en Cuba

Enrique y sus compañeros son ‘basureros’ desde hace muchos años. A diario, recorren caminando varios kilómetros de la ciudad de Holguín junto con un camión recolector para recoger desechos sólidos.

Esta es, sin ninguna duda, una de las labores más ingratas de la isla y del mundo, pero debido a la falta crónica de tecnologías para automatizar y facilitar la actividad, la misma en Cuba se vuelve mucho más tediosa. Los recolectores de basura se ven obligados a levantar muy pesados sacos con desperdicios hasta la altura de la volqueta del camión, trabajando durante jornadas laborales más largas, recogiendo con palas toda la basura que los ciudadanos desechan fuera de los contenedores designados, y caminando todo el tiempo junto al camión. Además, estos trabajadores usualmente sacrifican sus días de descanso para dedicarse a otras labores remuneradas y así aumentar sus ingresos (puesto que su salario se acerca a los 4.000 pesos, una cifra totalmente insuficiente para sobrevivir en medio de la actual crisis económica).

Enrique se quejó: «Queremos recibir un poco más de atención. No nos dan ni agua, ni merienda, ni almuerzo; todo lo traemos de la casa». Su tan necesaria labor es usualmente maltratada por el estigma social que conlleva trabajar con basura, paupérrimas condiciones de trabajo e ínfimos sueldos.

Juan Carlos, también del gremio, explicó: «Nadie quiere recoger basura. Esto es muy duro. Estamos bajo el sol o bajo la lluvia. Es muy indignante cuando escuchamos las burlas en las calles».

Mientras, la situación epidemiológica y sanitaria de Holguín empeora con cada día, reportando un total de 1.133 nuevos casos positivos a la COVID-19 en este mes de enero, con una tasa de incidencia de 98,1 por 100.000 habitantes.

Enrique alegó: «El riesgo de enfermar y contagiar a la familia es muy alto. Sin embargo, no nos dan medios de protección. Con mi salario compré los guantes, el sombrero, las botas y la camisa mangas largas. Todos son de segunda mano porque así son más baratos». Contó que tampoco recibieron apoyo durante la mayor agudización de la crisis sanitaria: «Muchos enfermamos. Hubo compañeros y familiares que fallecieron. Sin embargo, las condiciones de trabajo no mejoraron». Sobre sus reclamos de medios de protección a la Dirección de Servicios Comunales de Holguín, comentó: «Los hemos pedido en infinidad de ocasiones y no atienden nuestras solicitudes».

Cubadebate incluso recuerda el desfalco de nueve millones de pesos que efectuaron funcionarios de la Unidad Presupuestada de Servicios Comunales del municipio capitalino de Boyeros.

«Los dirigentes de comunales siempre van en autos para todos los lados, visten limpio, trabajan en oficinas con aire acondicionado y con todas las comunidades. No estoy acusando a nadie porque no tengo pruebas, pero se ve que ellos no carecen de nada material», aseguró Juan Carlos.

El funcionamiento de los servicios comunales fue abordado durante la sesión de las comisiones previo a la Tercera sesión extraordinaria de la IX Legislatura del Parlamento cubano, en abril de 2019. «Los parlamentarios llamaron la atención sobre el hecho de que gran parte de los trabajadores del ramo no cuenta con los medios de protección adecuados para realizar sus labores», reseñó el periódico Granma.

Holguín es un municipio de 400 mil habitantes que genera más de mil 620 toneladas de desechos. Los carteles de ‘No echar basura’ son muy comunes y contrastan con la acumulación en los rincones, especialmente desagradable en calles céntricas.

«Nos culpan por la suciedad, pero no dicen que carecemos de los medios para trabajar con calidad», considera un recolector ambulante de desechos sólidos, quien compensa su bajo salario con la venta de los objetos plásticos o de cristal recolectados.

«Muy pocas veces nos dan escoba para barrer y en ocasiones tenemos que pagarla. Muchos compañeros han renunciado», agregó el empleado. «Nos sentimos como si estuviéramos presos y sin derecho a nada», dijo y comparó sus condiciones de trabajo con la esclavitud.

FuenteCubanet
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