InicioActualidad¿Los castigaron? Cerrado también el restaurante en Miramar de los dueños de...

¿Los castigaron? Cerrado también el restaurante en Miramar de los dueños de la tienda privada que duró tres días en el centro comercial Carlos III en La Habana

El negocio Fress, en la capital cubana, no solo vio cerrado su nuevo local en la Plaza de Carlos III, sino también el restaurante que tenía abierto desde hace más de tres años en Miramar.

Desde el teléfono de contacto del local, este miércoles un empleado respondía que estarían cerrados durante al menos dos semanas. Además, vecinos de la zona aseguran que desde hace varios días que no brindan servicios.

En Carlos III, por su parte, el local en el que durante tres días se estuvieron vendiendo confituras y lácteos también permanece cerrado, incluso cuando los propios trabajadores del lugar habían asegurado que volverían a abrir el martes con la cafetería. Desde afuera, se puede ver todos los mostradores en exposición vacíos, cuando hace algunos días estaban repletos y luminosos.

A solo tres días de su inauguración el local amaneció cerrado por “problemas técnicos”, según un cartel que fue pegado en una de las vidrieras.

Algunos de los trabajadores del centro aseguraron que se había celebrado una reunión de emergencia en el centro, debido a las numerosas críticas por los altos precios de los productos. Por ello, solamente podrían vender alimentos elaborados.

Otra trabajadora aseveró que «habían mandado a cerrar desde arriba, desde el Gobierno», por las críticas a la reventa de productos como la leche condensada, que se vendía a 250 pesos en el local a pocos metros del supermercado de la Plaza donde cuesta 35, o el queso gouda a 4.000 pesos la rueda de tres kilogramos, que solo se encuentra en las tiendas en divisas.

Si bien la apertura de esta tienda causó indignación las personas que alcanzar a comprar, o al menos ver los productos que se ofertaban, su cierre también ha provocado un fuerte debate en redes sociales entre partidarios y detractores de la decisión.

«Descaradamente una tienda que oficializa la reventa a los precios del mercado paralelo (coleros revendedores), un soberano descaro, como tantas cosas (tiendas en MLC, con sus altísimos precios, etc)», criticó en Facebook el usuario Juan José Rodríguez Casacó.

«Nada de lo que se ofertaba en ese lugar es de reventa ni de tiendas del Estado», sino «productos importados y adquiridos en moneda dura que se ofertarán, como en pocos lugares, en CUP», respondió el usuario Héctor Danilo Rodríguez

Fuente14yMedio