InicioActualidadNuevo “error” en hotel en La Habana tiene en jaque a los...

Nuevo “error” en hotel en La Habana tiene en jaque a los choferes que transitan por la Avenida 23

Varios cubanos han dejado plasmado en redes sociales sus recelos con respecto a la construcción de un nuevo hotel en el Vedado habanero. Según han advertido, la fachada de este podría volverse un problema para los choferes que transitan por la Avenida 23.

Uno de los que se ha pronunciado al respecto ha sido el meteorólogo cubano Elier Pila Fariñas, quien mencionó en Twitter otro problema que los arquitectos que diseñaron el inmueble no parecen haber tenido en cuenta y es que los cristales de la fachada reflejan los rayos del sol y encandilan a los conductores de vehículos.

“No sé si habrán pensado en esto cuando diseñaron el edificio, pero le faltan la mitad de los cristales y ya encandila el reflejo del sol hacia 23. Espero que no pase como en 20 Fenchurch Street. En la foto no se ve el brillo real, muy molesto”, precisó Pila Fariñas.

Esta no es la primera vez que la construcción de ese edificio genera críticas, algunas de las cuales obligaron a autoridades a emitir aclaraciones.

El mes pasado, el arquitecto cubano Rafael Muñoz mencionó algunos de los posibles errores que pudieran estarse cometiendo en la edificación del inmueble.

Y señaló categóricamente: «la construcción de la torre en medio de El Vedado habanero parece ser un mal parto. Ha empezado mal y no parece ir a mejor».

El experto se refirió a algunos detalles “oscuros” de esta construcción no solo en atención a la estructura, sino además al «irrespeto a las leyes urbanísticas, del uso de materiales equivocados, de la contratación de proyectos extranjeros en detrimento de profesionales locales y del disparate económico que representa».

«Analicemos la superficie del hormigón recién vertido. Veamos ese gran parche sobre la viga en el tercer nivel. Contemplemos después la sucesión de puntos oscuros que contrastan sobre el hormigón más claro en la pared más cercana en la foto. No, eso no es una obra de arte sino “cucarachas”, lugares a los que por falta de vibración, la masa de hormigón no llegó y quedaron oquedades en su superficie. La reparación es costosa y requiere de materiales y resinas especiales si se hace bien. Lo malo de las cucarachas es que solo puedes “tapar” los huecos que quedaron a la vista, sobre la superficie. Pero ¿Y los que no se ven? ¿Las que quedaron en medio del hormigón?», analizó.

Ante tales afirmaciones el diario oficialista Granma expuso declaraciones de Alejandro Manuel Silva González, uno de los ingenieros que forma parte del equipo que ha elaborado en el proyecto de estructura del K23, quien aseguró que «el control de la calidad es riguroso».

«El hormigón vertido en la obra supera la resistencia de 50 MPa y las dosificaciones utilizadas están avaladas por laboratorios nacionales y reconocidas instituciones internacionales», reseñó Granma.

“El control de la calidad es riguroso y constante, aplicándose lo establecido en las normas cubanas y extranjeras. La diferencia de color entre los elementos se debe a la aplicación de diversas fórmulas y aditivos, todas aprobadas y validadas”, agregó.

Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas