InicioActualidadCompañía Cubana de Teléfonos, una de las empresas más grandes que desterró...

Compañía Cubana de Teléfonos, una de las empresas más grandes que desterró de la isla la Revolución en 1959

La Cuban Telephone Company, o Compañía Cubana de Teléfonos, fue una empresa norteamericana organizada y constituida a perpetuidad, a tenor de las leyes del estado de Delaware, con oficinas en Nueva York, para llamadas locales y de larga distancia en toda Cuba.

Actualmente, su sede principal se conoce como el edificio de Águila y Dragones, en La Habana, que operó bajo el sello de Cuban Telephone Company hasta el 3 de marzo de 1959, cuando Fidel Castro la confiscó. Hoy, la edificación le pertenece al monopolio estatal ETECSA.

En la foto, personal de la empresa en 1952.

El 18 de julio de 1909, se concedió una autorización para establecer y abrir al servicio público las líneas y los sistemas telefónicos de larga distancia y de alcance local a través de todas las ciudades y pueblos de la República de Cuba. En 18 meses, la Cuban Telephone Company se comprometió a construir en La Habana una moderna planta telefónica con 18 mil abonados, instalando servicios locales y de larga distancia entre las principales ciudades y pueblos de las seis provincias que existían en ese entonces.

En dos años, se debía completarla instalación desde Güane, en el oeste, hasta Santiago de Cuba, en el este. Un año después, se haría desde Santiago hasta Baracoa. En 1917, los ingresos netos aumentaron a 1,7 millones de dólares y los dividendos se triplicaron respecto a 1913.

Sin embargo, según la enciclopedia oficialista EcuRed, «la Cuban Telephone no tardó en convertirse en un genuino monopolio, pues, aunque su sistema debió coexistir durante un tiempo más o menos largo con el servicio telefónico local previamente establecido en algunas localidades e ingenios la gran mayoría de las empresas independientes no pudieron resistir la competencia y tuvieron que abandonar el negocio». ¿Les suena de algo? El cinismo y la hipocresía de esta gente es algo inconcebible.

En la foto, el logotipo de la empresa en el edificio de Águila y Dragones.

En la década del 20, la capital tenía 5 teléfonos por cada 100 habitantes. Era la mitad de la cifra que había en Nueva York, pero triplicaba la de Madrid y superaba las de Londres, París, Viena, Petrogrado y cualquier ciudad de América Latina.

En 1921, se instaló un cable submarino entre La Habana y Cayo Hueso para un mejor desarrollo de las telecomunicaciones. A inicios de los años 30, la Cuban Telephone Co. se convirtióen la empresa más exitosa del consorcio ITT. En la foto, interior del edificio de Águila a fines de la década del 20. Los hermanos Sosthenes y Hernand Behn, a cargo de la empresa, se dieron cuenta desde 1924 que este inmueble no estaba a la altura de sus grandes planes.

En la foto, interior del edificio de Águila a fines de la década del 20.

Por ello, deciden construir un nuevo edificio, adjunto al ya existente, que se inaugura en septiembre de 1927, con 62 metros de altura sobre la acera. En su momento, fue el más alto de Cuba.

Las excavaciones empezaron el 3 de febrero de 1926 y estuvo listo para ocuparse el 10 de septiembre de 1927. El edificio tiene 13 pisos y un sótano. El estilo decorativo escogido fue el del Plateresco, ubicado en Salamanca, España. La decoración interior es muy elaborada sobre todo en el vestíbulo. En el suelo de mármol se instaló un gran medallón de bronce con un escudo inspirado en los Reyes Católicos. Las paredes son de piedra de Capellanía labrada, mientras que el techo fue hecho de cedro árabe con elementos policromados y dorados.

En la foto, operadoras manuales de la empresa, 1940.

Coronando el salón, hay un friso que contiene los escudos de Cuba, de La Habana y de las seis provincias que constituían la República. La misma ostentación se repite en los Salones de la Presidencia, en el noveno piso, aunque el arquitecto tuvo a bien comentar que «el resto del edificio, dedicado a oficinas, es sumamente sencillo».

El edificio de Águila y Dragones estaba en construcción cuando el ciclón del 26 azotó a La Habana. A pesar del uso de vigas de acero reforzado para su infraestructura principal, las que conformaban la parte superior de la torre fueron retorcidas por los fuertes vientos del meteoro.

La Ley No. 122, del 3 de marzo de 1959, anuló las concesiones de la empresa e intervino sus oficinas. El 6 de agosto de 1960, la Cuban Telephone Co. fue expropiada junto a su filial, Equipos Telefónicos Standard de Cuba S.A. por la Cuban Telephone Co., asociada a la corporación neoyorquina ITT para teléfonos y telégrafos. El emblemático edificio de Águila y Dragones es obra de Leonardo Morales Pedroso (1887-1967), en colaboración con su hermano y socio Luis.

En la foto, operadoras internacionales de la compañía, 1930.

Ambos se habían graduado en la Universidad de Columbia, el primero en arquitectura y el segundo en ingeniería. Leonardo era un arquitecto consagrado cuando recibió este encargo, con obras tan diversas como el edificio social del Vedado Tennis Club (1912), actual CSO José Antonio Echeverría; el Colegio de Belén (1925), actual ITM José Martí; varias residencias de clientes adinerados; y la Central Telefónica de Marianao (1924). La compañía contratista seleccionada para la ejecución de la obra fue la prestigiosa Purdy and Henderson, quienes habían mostrado la calidad de sus trabajos en importantes edificaciones, fundamentalmente en la capital, entre ellas la Lonja del Comercio de La Habana y los respectivos palacios del Centro Asturiano y el Centro Gallego.

Texto en colaboración con @CubaOrtografia

Relacionados
- Advertisment -

Últimas entradas