Minguito, el hombre del televisor que conmovió a Cuba, vuelve a sonreír tras recibir ayuda solidaria

Redacción

En medio del desastre que dejó el huracán Melissa en el oriente cubano, una imagen se volvió símbolo de resistencia: un hombre saliendo del agua, con su viejo televisor abrazado al pecho, como si cargara un pedazo de su vida. Era Armando “Minguito” Álvarez, un santiaguero que, sin quererlo, se convirtió en la representación viva del espíritu de un pueblo que no se rinde ni en la peor tormenta.

Este lunes, el activista Yasser Sosa Tamayo compartió una noticia que llenó de alegría las redes sociales: Minguito recibió un televisor nuevo y 20,000 pesos, gracias a la donación de Guillermo Rodríguez Sánchez y Verona Bonce, dos cubanos solidarios que quisieron devolverle algo de la esperanza que él mismo inspiró.

Sosa contó en su publicación que no se trató solo de entregar cosas materiales, sino de “llevar empatía, fuerza y amor” a alguien que lo había perdido casi todo. “Le entregamos un televisor pantalla plana y 20,000 pesos, cortesía de Guillermo y Verona. Allí, en su humilde casa de tablas y dignidad, se sintió una energía que no se compra: la de ver renacer a alguien que se negó a hundirse”, escribió el activista.

El encuentro, celebrado en Santiago de Cuba, estuvo lleno de emoción. “Minguito volvió a sonreír. Hoy explotó una bomba de amor en Santiago”, expresó Sosa, quien acompañó el mensaje con una foto donde se ve al protagonista recibiendo su nuevo televisor.

El activista también resaltó el apoyo de un grupo de jóvenes llegados desde Ciego de Ávila, liderados por Mijail García, “ese joyero que no solo pule oro, sino corazones”, como lo describió con ternura.

Yasser Sosa cerró su publicación con una frase que conmovió a muchos: “A veces la noticia no es la tragedia, sino la manera en que un pueblo decide levantarse. Hoy Minguito volvió a creer, y con él también nosotros.

La historia de este hombre humilde se conoció tras la publicación de una fotografía de la agencia AFP, tomada justo después del paso del huracán Melissa por Santiago de Cuba. En la imagen, Minguito aparece empapado, caminando entre el agua y los escombros, aferrado a su televisor como si fuera lo único que podía salvar.

Días más tarde, fue identificado y entrevistado. Contó que había perdido casi todo durante el ciclón, pero que rescató su televisor “por costumbre, por cariño”. Su frase sencilla y su gesto valiente se volvieron una metáfora del país entero: la dignidad de quien, sin recursos ni ayuda oficial, sigue resistiendo y encontrando esperanza en lo poco que queda.

Hoy, Minguito vuelve a tener un televisor… pero, sobre todo, vuelve a tener motivos para sonreír.

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