La Cuba que no sale en Instagram: influencer estadounidense lo cuenta todo

Redacción

Hay viajes que te llenan de fotos bonitas y otros que te sacuden por dentro. Para el creador de contenido estadounidense @always.packing305, conocido en redes como AlwaysPacking, su visita a Cuba fue de los segundos. Tras recorrer la isla en mayo de 2025, regresó a Estados Unidos con una sensación difícil de borrar: un nudo en el pecho y la certeza de haber visto una realidad que casi nadie quiere mostrar.

A diferencia del típico turista de resort, AlwaysPacking asegura que viajó a Cuba de manera legal bajo la excepción de intercambio “pueblo a pueblo”, con una idea muy clara en mente: apoyar directamente a los cubanos y entender cómo viven realmente. “No fui a pasear ni a tomar mojitos”, explicó en uno de sus videos. “Fui a escuchar, a mirar y a convivir. Y lo que encontré me cambió”.

En sus publicaciones, el influencer describe un país muy distinto al que se vende en folletos turísticos. Habla de un escenario duro y, según sus propias palabras, devastador: personas que no saben qué comerán mañana, edificios a punto de colapsar, apagones interminables, escasez de agua potable y una ausencia total de libertades básicas que marca cada aspecto de la vida cotidiana.

Eso sí, deja algo muy claro: su crítica no va dirigida al pueblo cubano. Todo lo contrario. “La gente es increíblemente humana, cálida y solidaria”, afirma. Para él, el problema no es Cuba ni los cubanos, sino un sistema que los ha dejado completamente abandonados.

Durante su estancia, AlwaysPacking decidió hospedarse en casas particulares. Vivió en carne propia los apagones, el calor sofocante sin aire acondicionado, las duchas frías —cuando había agua— y el desgaste emocional de ver cómo cada día es una lucha constante para sobrevivir. No habla desde la teoría, sino desde la experiencia.

Por eso lanza una pregunta incómoda a quienes minimizan la crisis: “Cuando alguien dice que viajar a Cuba no es para tanto, yo solo me pregunto: ¿qué Cuba estaban mirando?”. Una frase que ha resonado fuerte entre cubanos dentro y fuera de la isla.

El creador también fue muy crítico con la forma en que se cubre la realidad cubana en redes sociales. Señaló que muchos influencers prefieren mostrar playas, carros antiguos y ron, ignorando deliberadamente el sufrimiento diario de la población. “La verdad no se hace más verdad porque la diga alguien famoso”, sentenció. “Mis ojos también funcionan”.

Aunque ha visitado numerosas capitales del mundo, La Habana le dejó una huella distinta. No de admiración, sino de tristeza. “Volví con el corazón roto”, confesó, “pero también con la esperanza de que algún día exista una Cuba libre”.

Sus videos se han viralizado y han sido compartidos miles de veces por cubanos que agradecen, quizá más que cualquier otra cosa, que alguien de afuera haya mirado sin filtros y se haya atrevido a decir lo que muchos viven en silencio todos los días.

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