San Juan y Martínez vuelve a teñirse de sangre: otro feminicidio sacude a Pinar del Río

Redacción

La violencia machista vuelve a golpear con fuerza en Cuba. Un nuevo presunto feminicidio fue reportado en el municipio de San Juan y Martínez, en la provincia de Pinar del Río, según confirmó el medio independiente CubaNet tras verificar la información con fuentes locales, luego de que las primeras denuncias circularan en redes sociales.

La víctima fue identificada como Mileidys Dueñas Pérez, quien, de acuerdo con los reportes disponibles, habría sido asesinada por su expareja, Lorenzo Eduardo García Castro. La alerta inicial fue difundida por el activista Niover Licea, desde la página Nio reportando un crimen, y posteriormente corroborada de manera independiente, en un contexto donde la información oficial brilla por su ausencia.

Mileidys era natural de la comunidad de Pilotos, en el municipio de Consolación del Sur, aunque el crimen habría ocurrido en las afueras de la zona conocida como Obeso, ya dentro de San Juan y Martínez. Antes de que se conociera su muerte, la mujer había sido reportada como desaparecida, un patrón que se repite con demasiada frecuencia en este tipo de casos. Su presunto agresor, según vecinos, es un albañil conocido en la localidad, lo que vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda: los feminicidios suelen venir de entornos cercanos, visibles y tolerados.

Este crimen ocurre apenas días después de que se informara otro feminicidio en el mismo municipio. En ese caso, no relacionado con el anterior, la víctima fue Yanicel Valdés, asesinada y enterrada en un basurero, según denuncias difundidas igualmente en redes sociales y confirmadas por CubaNet. El principal sospechoso sería su pareja sentimental. Dos mujeres asesinadas en el mismo territorio, en cuestión de días, y el silencio institucional como respuesta.

Durante las dos primeras semanas de enero, los observatorios independientes Alas Tensas y YoSíTeCreo en Cuba ya habían confirmado otros dos feminicidios en el país. Con los casos recientes de San Juan y Martínez, la cifra ascendería a cuatro mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va de año, mientras el Estado continúa sin reconocer oficialmente la magnitud del problema.

Desde 2019, estas plataformas han documentado alrededor de 300 crímenes machistas en Cuba, operando en condiciones adversas marcadas por la criminalización del activismo feminista, la opacidad informativa y la ausencia de una tipificación específica del feminicidio en la legislación cubana. A eso se suma la falta de refugios, protocolos de protección y estadísticas públicas transparentes.

Mientras el régimen se empeña en maquillar la realidad y acusa a otros de “sensacionalismo”, las mujeres siguen muriendo, muchas veces después de haber sido reportadas como desaparecidas, y casi siempre sin que existan mecanismos eficaces de prevención. En Cuba, la violencia machista no es un hecho aislado, es una tragedia sistemática que el poder insiste en minimizar… hasta que la próxima víctima vuelve a romper el silencio.

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