Un analista político estadounidense lanzó este fin de semana una predicción que ha corrido como pólvora por medios internacionales y redes sociales: Donald Trump visitará “un Irán libre, una Habana libre y una Caracas libre” antes de dejar la Casa Blanca.
La declaración fue hecha por Marc Thiessen durante una entrevista en el programa Life, Liberty & Levin de Fox News, y rápidamente fue retomada por la prensa y por el propio Trump en su red social, Truth Social, lo que amplificó el mensaje a un público angloparlante y latino.
Thiessen, quien ha sido colaborador mediático de canales conservadores y tiene trayectoria como columnista y comentarista político, sostuvo que bajo la administración estadounidense podría producirse una ola de transformaciones democráticas que llevarían a la caída de regímenes autoritarios alrededor del mundo. En su visión, un Irán convertido en una nación “libre y democrática” dejaría de ser una amenaza global, y eso permitiría forjar nuevos aliados en regiones como Medio Oriente.
Extendiendo ese análisis a América Latina y el Caribe, el analista afirmó que Venezuela y Cuba podrían evolucionar hacia gobiernos democráticos aliados de Estados Unidos, una transformación que, dijo, equivaldría a “un cambio político global no visto desde Ronald Reagan y las revoluciones de 1989”.
La frase más llamativa de Thiessen fue la siguiente: “Donald Trump, antes de dejar el cargo, visitará un Irán libre, una Habana libre y una Caracas libre. Y será recibido como un héroe en cada una de esas capitales.”
Este tipo de predicciones no vienen de vació: siguieron a una serie de comentarios recientes del propio Trump sobre Cuba, Venezuela e Irán, incluidos mensajes en los que el presidente compartió las palabras de Thiessen en su cuenta oficial.
Sin embargo, es importante poner en perspectiva este pronóstico. Hasta ahora no existe evidencia concreta de que la administración estadounidense tenga planes oficiales de intervenir directamente para derrocar al régimen cubano o forzar una transición democratica en La Habana antes de que Trump concluya su mandato. Las predicciones se basan en deseos políticos y análisis personales, no en anuncios de política exterior confirmados por la Casa Blanca.
Además, el propio régimen cubano ha reiterado en las últimas semanas que no hay conversaciones políticas sustanciales con Washington, pese a gestos diplomáticos como algunas discusiones sobre aspectos migratorios.
En medio de esta retórica y las tensiones regionales, la idea de una “Cuba libre” visitada por un presidente estadounidense antes de terminar su mandato sigue siendo, por ahora, una predicción por confirmar —más aspiracional que realista— que refleja las esperanzas y tensiones políticas de estos tiempos.










