Una nueva modalidad de estafa telefónica está circulando por Cuba, y los ciudadanos empiezan a sentir el peso de la desesperación en tiempos donde la confianza en las instituciones es mínima.
Según múltiples denuncias, los delincuentes llaman haciéndose pasar por oficiales del Ministerio del Interior (MININT), casi siempre presentándose con el rango de “Teniente Coronel”. Durante la llamada, aseguran que un familiar cercano del destinatario está detenido y que es urgente transferir dinero para cubrir una “fianza de emergencia” o evitar una condena más grave.
La estrategia es simple, pero eficaz: la alarma y el miedo funcionan como catalizador para que las víctimas, sorprendidas y desesperadas, caigan en la trampa. Algunos cubanos ya han perdido dinero por no cuestionar la veracidad de la llamada.
El propio perfil vocero del régimen, “De Pinar Soy”, publicó en Facebook una advertencia que resulta irónica: el MININT no solicita dinero por teléfono ni gestiona pagos de fianzas mediante transferencias electrónicas. Sin embargo, la alerta llega tarde para quienes ya han sido engañados, mostrando nuevamente cómo la opacidad y la desinformación en la Isla benefician incluso a los estafadores.
Lo recomendable es mantener la calma, no dejarse presionar y verificar cualquier información directamente en estaciones policiales o dependencias oficiales. Como recalcó el perfil del régimen: “Acercarse a las oficinas de la policía u otras de la propia institución evitando convertirse en víctima de una estafa”.
En un país donde la desconfianza hacia el Estado es alta, estas estafas telefónicas no solo roban dinero, sino que explotan el miedo y la vulnerabilidad de la población, un reflejo más de la crisis social que atraviesa Cuba.










