Las autoridades del municipio de Caibarién, en Villa Clara, confirmaron la fuga de un cocodrilo del zoológico local, un incidente que volvió a poner en evidencia el deterioro y la negligencia que marcan muchas instalaciones estatales en Cuba.
La información fue divulgada por el periodista Henry Omar Pérez, quien explicó en Facebook que el animal logró escapar tras aprovechar una grieta en la cerca perimetral, un detalle que dice mucho sobre el estado real del recinto. Tras el escape, trabajadores del zoológico y funcionarios locales activaron un operativo de búsqueda, intentando contener una situación que claramente era evitable.
Según especialistas, por el horario en que ocurrió la fuga, el cocodrilo podría seguir dentro de los terrenos del zoológico, aunque nadie puede asegurarlo con certeza. Aun así, las autoridades emitieron un aviso a la población para que no se acerque al animal en caso de verlo y reporte cualquier información al gobierno municipal o a la administración del parque.
Mientras tanto, la preocupación se desbordó en redes sociales. Vecinos de Caibarién no solo expresaron temor, sino también indignación. Muchos señalaron que el zoológico lleva años en visible abandono, con cercas rotas, áreas sin mantenimiento y animales viviendo en condiciones precarias.
Para no pocos usuarios, lo ocurrido no fue una sorpresa. Comentarios repetidos apuntaron a que “algo así era cuestión de tiempo”, dado el deterioro de las instalaciones y la falta de recursos reales para garantizar la seguridad, tanto de los animales como de la población.
Este no es un hecho aislado. En mayo de 2024, un mono escapó del mismo zoológico y mantuvo en vilo a los vecinos durante horas. En aquel momento, el régimen tuvo que recurrir incluso a tropas especiales conocidas como boinas negras para capturar al animal, que mostraba signos evidentes de hambre y agresividad tras robar comida en balcones de edificios cercanos.
La repetición de estos episodios deja al descubierto una gestión irresponsable, donde la falta de inversión, el abandono institucional y la improvisación son la norma. Ni siquiera espacios destinados al cuidado de animales escapan al colapso general del país.
Este jueves, la búsqueda del cocodrilo continúa. Las autoridades piden calma y solicitan no difundir rumores, aunque el verdadero problema no es el rumor, sino la precariedad que permitió que el animal escapara. Hasta el momento, no se ha confirmado su captura, y Caibarién sigue viviendo otra escena absurda más de la Cuba real.










