Díaz-Canel pide a los miembros del Partido Comunista un “cambio de mentalidad” para superar «la profunda crisis que atraviesa el país»

Redacción

Miguel Díaz-Canel Bermúdez volvió a recurrir a su frase favorita: “cambiar la mentalidad”. Esta vez lo hizo durante el Pleno Extraordinario del Comité Provincial del PCC en Cienfuegos, donde instó a los militantes a ponerse al frente de la producción nacional y a liderar “desde la base”. Según el gobernante, los militantes deben ser los primeros en impulsar los centros de trabajo productivos o de servicio, porque si no, todo quedaría en palabras bonitas.

“Si decimos que la prioridad es potenciar la producción nacional, los primeros que tienen que discutir esto críticamente son los militantes, y los primeros que se tienen que poner al frente son ellos. Si no, esto se queda en el discurso y no se logra”, insistió Díaz-Canel, en un mensaje difundido por Canal Caribe.

El encuentro fue presentado por el Partido Comunista como un espacio de análisis “profundo y autocrítico” sobre la función de la militancia en la Isla. Díaz-Canel defendió que el trabajo del Partido debe centrarse en transformar la forma de pensar y los modos de hacer, mientras evitaba tocar los problemas estructurales de la economía. Nada de soluciones concretas, nada que ayude a poner comida en la mesa o apagar los apagones que ya se han vuelto rutina.

En su discurso, el mandatario mencionó la producción de alimentos, el sector energético y la necesidad de fortalecer la autonomía municipal. “La mentalidad que hace falta —dijo— es cómo salgo a buscar, cómo pienso diferente, pensando siempre en prosperidad. Si el municipio es próspero, la provincia lo será, y el país también”. Una idea bonita, pero sin recursos ni instrumentos reales que permitan a los municipios actuar.

La insistencia en la “mentalidad” llega justo cuando el propio Gobierno reconoce que la situación es crítica. El primer ministro Manuel Marrero Cruz admitió recientemente que Cuba enfrenta “una economía de guerra”, con escasez, inflación y caída de la producción. Sin embargo, tanto Marrero como Díaz-Canel insisten en los discursos ideológicos y en que la militancia comunista debe liderar la solución de los problemas, dejando a la población atrapada en apagones y carencias diarias.

En redes sociales, la respuesta fue inmediata y dura. Muchos cubanos evidencian su hartazgo: “Los problemas de Cuba son ustedes, los comunistas; con solo abandonar el poder ya se resuelven”, resumió un usuario en la plataforma X, dejando claro que para la gente la crisis no se arregla cambiando la mentalidad, sino el modelo político y económico que mantiene al país en ruina.

Mientras la cúpula del Partido insiste en que el cambio comienza en la mente, la mayoría de los cubanos enfrenta una cotidianidad marcada por escasez de alimentos, apagones interminables y deterioro de los servicios básicos. En ese contexto, el llamado a “cambiar la mentalidad” suena cada vez más desconectado de la realidad y más parecido a un eco vacío de las oficinas del poder.

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