Ulises Toirac cree que el régimen está cerca de su fin: «La población anda «obstiná» de carestías, vicisitudes y desesperanza»

Redacción

El humorista cubano Ulises Toirac volvió a prender las alarmas sobre la crisis que asfixia al país, esta vez enfocándose en cómo los apagones y la escasez afectan la vida cotidiana de todos. En su reciente publicación en Facebook, Toirac no tuvo pelos en la lengua: el “régimen de oscuridad” de La Habana ya se parece al “absurdo criminal que hace años se vive en provincia”, y eso, dijo, “es fatal”.

El actor y también ingeniero eléctrico pintó un cuadro claro de la espiral que mantiene a Cuba atrapada: “No hay dinero-no hay combustible-no hay luz-no se produce-no hay dinero”. Un ciclo que se profundiza en lugar de aliviarse, y que parece no tener salida. Para Toirac, las inversiones anunciadas por el gobierno —siempre tardías— no resuelven el problema: “Hoy está el doble de mal que ayer, pero mañana será un quinto… y así sucesivamente”, advirtió.

El también humorista destacó que la crisis tiene un efecto social devastador: “La población anda ‘obstiná’ de carestías, vicisitudes y desesperanza”, mientras el gobierno sigue enfocado en radicalización política al estilo de los años setenta y ochenta, ignorando lo que realmente golpea a los ciudadanos: la comida, la electricidad y los servicios básicos. “Esto ya se había ido de control, pero el absurdo está tomando ribetes galácticos. No culpen a la gente”, concluyó Toirac, subrayando que el problema no es de los ciudadanos, sino de un sistema que lleva décadas fallando.

Su experiencia como ingeniero eléctrico lo lleva a ver la crisis con ojos más técnicos: los apagones son predecibles y reflejan la falta de mantenimiento y planificación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). En sus publicaciones, Toirac no escatima en críticas: “El sistema no hay que darle mucho ‘cranque’ pa’ portarse mal porque es del año de la corneta y no recibe los mantenimientos del librito”.

Para él, La Habana es el epicentro del colapso: concentra la mayor parte de la actividad económica y social del país, convirtiéndola en un “polvorín” donde la crisis se siente con más fuerza que en otras provincias. En diciembre, cuando se supo que Catar donó 4,5 millones para reparar el SEN, Toirac no se contuvo: “Eso equivale apenas al zapatero pal primer huequito, cuando ya hay que enrollar el zapato completo”, ironizó.

Según el humorista, resolver el desastre eléctrico no es cuestión de parches ni promesas: requiere un plan integral de varios años, recursos millonarios y voluntad política real, nada de lo cual ha existido hasta ahora. Mientras tanto, la población sigue sufriendo apagones interminables y una vida cotidiana cada vez más complicada.

Ulises Toirac dejó claro que, en Cuba, la crisis eléctrica y social no es un problema pasajero, sino estructural, y que mientras los discursos oficiales hablen de planes y soluciones mágicas, la realidad seguirá siendo la misma: “Hoy está el doble de mal que ayer”.

Habilitar notificaciones OK Más adelante