La música cubana amaneció más silenciosa y con un nudo en la garganta. Eduardo Antonio, conocido por todos como El Divo de Placetas, no pudo ocultar su dolor tras conocerse la muerte del reconocido músico Alfredito Rodríguez, una de esas figuras que no necesitan presentaciones porque su talento hablaba por él. Con palabras cargadas de emoción, el cantante expresó públicamente el impacto que le dejó la noticia.
Visiblemente afectado, Eduardo Antonio acudió a sus redes sociales para despedirse de quien no solo fue un colega, sino también un amigo al que admiró profundamente. “Estoy consternado con esta noticia tan triste”, escribió, dejando claro que la pérdida va más allá del plano profesional. En su mensaje recordó la grandeza artística de Alfredito, pero también su calidad humana, algo que muchos coinciden en resaltar.
Para El Divo, Alfredito Rodríguez no era simplemente un músico excepcional, sino un ser humano de una fineza poco común. En sus palabras quedó reflejada una relación marcada por el respeto mutuo, la admiración sincera y el cariño que se profesaban. “Fuimos amigos y siempre nos admiramos con cariño y respeto”, confesó, resumiento en pocas líneas una amistad construida desde el arte y la sensibilidad.
La despedida no fue solo personal. Eduardo Antonio habló en nombre de toda una nación y de un gremio golpeado por la pérdida. “Cuba y el espectáculo estamos de luto”, expresó, una frase que resonó con fuerza entre artistas, músicos y seguidores que reconocen el vacío que deja Alfredito Rodríguez en la cultura cubana. También dedicó palabras de consuelo a la familia del pianista, cerrando su mensaje con un sentido “Descansa en paz”.
Alfredito Rodríguez fue mucho más que un virtuoso del piano. Su legado trascendió escenarios y fronteras, llevando la música cubana a lo más alto tanto dentro como fuera de la Isla. Su estilo, su elegancia musical y su compromiso con el arte lo convirtieron en una referencia indiscutible para varias generaciones de músicos. Por eso, su fallecimiento ha provocado una ola de mensajes de dolor, respeto y gratitud en redes sociales.
Desde Miami, donde ha construido una sólida carrera artística, Eduardo Antonio se sumó a las numerosas voces que han lamentado la partida del maestro. Para él, Alfredito representaba lo mejor del arte cubano: talento, disciplina y pasión. No es casual que lo definiera con una expresión tan cubana como contundente: “Tronco de artista”.
Con esas dos palabras, El Divo resumió el sentir de muchos. La música cubana pierde a uno de sus grandes, pero su obra y su memoria seguirán vivas en cada nota, en cada escenario y en el corazón de quienes lo admiraron. Hoy, el aplauso se convierte en silencio, y el respeto, en eterno recuerdo.