Llegar a Cuba hoy no es solo aterrizar en un aeropuerto, es entrar de golpe en una realidad que muchos intentan explicar, otros justificar y la mayoría simplemente sobrevive. Eso fue exactamente lo que mostró la creadora de contenido cubana Kleydis Rivas Chong (@kleydis_chong) en un video que publicó recientemente y que terminó encendiendo un debate intenso en redes sociales.
La influencer compartió una experiencia aparentemente sencilla, pero que resume perfectamente la cotidianidad en la isla: volver del extranjero y encontrarse con un apagón de los largos. Su historia no tardó en volverse viral, no tanto por lo que pasó, sino por lo que representa para millones de cubanos.
Kleydis contó que, al llegar a su edificio, no había electricidad. Sin luz, el ascensor estaba fuera de servicio y no quedó otra opción que subir siete pisos cargando las maletas. Una escena que para muchos puede parecer puntual, pero que en Cuba es casi una rutina diaria.
En su video, la joven fue directa y sin adornos al describir la situación. “En Cuba los apagones no duran una hora”, explicó, “duran 8, 10, 12 y hasta 14 horas”. Y remató con una frase que resume la crudeza del día a día: “Así comemos, así sobrevivimos. Mientras todo está oscuro, la vida sigue, a la fuerza”.
Las reacciones no se hicieron esperar. El video acumuló cientos de comentarios de cubanos dentro y fuera de la isla, generando un intercambio intenso de opiniones. Muchos coincidieron en que lo que mostró Kleydis no es una excepción ni un mal día, sino la norma. “Eso no es un día malo, eso es Cuba”, comentaban algunos.
Sin embargo, otros usuarios cuestionaron el tono del mensaje y criticaron lo que consideraron una normalización del sufrimiento. Para ellos, aceptar los apagones como parte de la vida cotidiana es una forma peligrosa de resignación que termina justificando lo injustificable.
La polémica subió de nivel cuando el influencer Alex Otaola reaccionó al video con una frase corta pero explosiva: “¿Para qué vas?”. Esas tres palabras bastaron para dividir aún más las opiniones y reavivar una discusión que lleva años rondando a la comunidad cubana.
Muchos salieron en defensa de quienes deciden viajar a Cuba, argumentando que nadie debería ser juzgado por querer ver a su familia, abrazar a sus padres o compartir tiempo con los suyos, incluso en medio de la crisis. Otros, en cambio, sostienen que viajar bajo esas condiciones solo contribuye a maquillar una realidad insostenible.
También hubo críticas directas al régimen y al colapso energético del país. Comentarios cargados de frustración reflejaron el cansancio colectivo. “No sé quién todavía sigue defendiendo a este gobierno; esto no es vida”, escribió un internauta, diciendo en pocas palabras lo que muchos sienten.
Con apagones interminables, escasez y un país funcionando a oscuras, la pregunta queda en el aire y cada vez pesa más: ¿vale la pena viajar a Cuba en estas condiciones?










