¡Ultima Hora! Congresistas Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart anuncian petición formal a Trump para cancelar vuelos y remesas a Cuba

Redacción

Desde la sede del Directorio Democrático Cubano en Miami, los congresistas Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart anunciaron que van a solicitar formalmente al gobierno de Donald Trump la suspensión total de los vuelos a Cuba y el fin del envío de remesas.

La conferencia de prensa estuvo acompañada por miembros de la Asamblea de la Resistencia Cubana, organizaciones del exilio, funcionarios locales electos y activistas comunitarios. Allí, los legisladores del sur de Florida dejaron claro que estas medidas buscan asfixiar económicamente al régimen, al que no dudaron en calificar como “un cáncer en nuestro hemisferio”.

Giménez adelantó que también pedirá al gobierno de México, bajo Claudia Sheinbaum, que detenga el envío de petróleo a Cuba, intentando cerrar uno de los últimos canales que mantiene con vida la energía en La Habana. La idea detrás de todo esto es cristalina: Estados Unidos y el sur de Florida no pueden seguir siendo cómplices de un sistema que reprime al pueblo cubano mientras lo sostiene económicamente.

“No más vuelos, no más remesas, no más mecanismos que sostengan a la dictadura”, fue la consigna que marcó la jornada, dejando claro que la estrategia apunta a cortar el oxígeno financiero del régimen de manera definitiva.

Aunque no estuvo presente, la congresista María Elvira Salazar expresó su apoyo de manera contundente a través de X, instando al exilio a asumir una postura firme y decidida. “La hora de la libertad de Cuba ha llegado. Hoy contamos con un Presidente y un Secretario de Estado dispuestos a limpiar nuestro hemisferio de sátrapas y dictadores. Pero el exilio también tiene una responsabilidad histórica: dejar de darle oxígeno a la dictadura”, escribió.

Salazar destacó que actos cotidianos como enviar remesas o visitar a familiares terminan prolongando la vida del régimen, condenando al pueblo cubano a décadas más de miseria y represión. “Cada dólar, cada viaje, cada gesto de falsa normalidad sostiene un sistema criminal. Este es el momento de parar todo: no más turismo, no más remesas, no más mecanismos que sigan financiando a la dictadura”, afirmó.

Consciente del dilema humano que esto representa, Salazar reconoció el dolor que supone cortar recursos a una población ya empobrecida. “Es devastador pensar en una madre que pasa hambre o un hijo que necesita ayuda inmediata. Nadie es indiferente a ese dolor. Pero esa es precisamente la disyuntiva brutal que enfrentamos como exilio: resolver el sufrimiento a corto plazo o liberar a Cuba para siempre”.

La congresista apeló directamente a la responsabilidad histórica del exilio, recordando que no podemos seguir siendo instrumentos involuntarios de un régimen que nos obliga a financiar nuestra propia opresión. “En la hora final del régimen, el exilio tiene que elegir: libertad”, concluyó.

El anuncio de Giménez y Díaz-Balart marca un giro en la estrategia política del exilio, alineándose con la línea dura de la administración Trump hacia La Habana. Aunque las propuestas aún no se han presentado formalmente, los congresistas aseguran contar con el apoyo de otras figuras clave del Partido Republicano y de grupos influyentes del exilio cubano.

Organizaciones como la Asamblea de la Resistencia Cubana y el Directorio Democrático han venido presionando desde hace meses por políticas más contundentes contra La Habana. Este movimiento conjunto busca una respuesta institucional desde Washington y una movilización activa del exilio como actor político decisivo.

Sin embargo, la propuesta no está exenta de controversia. Mientras algunos apoyan medidas drásticas para cortar los recursos al régimen, otros temen el impacto directo sobre familias que dependen de vuelos y remesas para sobrevivir. Salazar reconoció este dilema moral, pero insistió en que ya es hora de dejar las soluciones paliativas y apostar por un cambio definitivo.

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