Madre y hija cubanas son asesinadas a tiros en Florida y su victimario luego terminó quitándose la vida

Redacción

Una mañana que parecía tranquila terminó convertida en pesadilla en un barrio residencial de Greenacres, al sur de Florida. Este lunes, una tragedia familiar estremeció a vecinos y a la comunidad cubana cuando un hombre de origen cubano presuntamente asesinó a tiros a su pareja y a la hija de ella, para luego quitarse la vida. Todo ocurrió en el mismo complejo de apartamentos donde vivían, dejando una escena marcada por el horror y el silencio.

El hecho fue confirmado por la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, que identificó a las víctimas como Milvia Quintana Placeres, de 59 años, y su hija Brianna Rodríguez Quintana, de apenas 25. El presunto agresor fue identificado como Juan Estévez Mesa, de 60 años. Los nombres comenzaron a circular rápidamente en medios locales y redes sociales, provocando una ola de conmoción.

Según las autoridades, los tres residían en un apartamento del condominio Pine Ridge North 1, ubicado en Shady Pine Way. Fue precisamente allí donde se desató la balacera que rompió la calma habitual del vecindario.

El informe oficial señala que alrededor de las 7 de la mañana del lunes, la policía recibió llamadas alertando sobre disparos en la cuadra 500 de Pine Way. Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron una escena devastadora: una mujer ya había fallecido y otra se encontraba gravemente herida por impactos de bala.

Los paramédicos actuaron de inmediato y trasladaron a la mujer herida a un hospital cercano. Lamentablemente, pese a los esfuerzos médicos, la joven falleció poco después debido a la gravedad de las lesiones, confirmando así el doble homicidio.

Tras el tiroteo, el presunto agresor permaneció dentro del apartamento. Los agentes intentaron comunicarse con él, ordenándole que saliera, pero no obtuvieron respuesta. Ante la falta de contacto y el riesgo de una situación aún más peligrosa, la policía activó al equipo SWAT del condado.

El equipo táctico aseguró el perímetro y finalmente ingresó a la vivienda. Dentro encontraron a Estévez Mesa sin vida, con una herida de bala que, según las autoridades, fue autoinfligida. Con ello, se confirmó que se trató de un caso de doble asesinato seguido de suicidio, presuntamente vinculado a un episodio de violencia doméstica.

Aunque la policía confirmó que las víctimas y el agresor se conocían y convivían, inicialmente no detalló la relación exacta entre ellos. Sin embargo, personas cercanas a la familia señalaron en redes sociales que Milvia Quintana y Juan Estévez mantenían una relación sentimental. También trascendió que los tres eran oriundos de Camagüey, lo que hizo que la noticia impactara aún más entre cubanos dentro y fuera de la Isla.

Por el momento, la investigación sigue abierta. Las autoridades continúan recopilando información para esclarecer qué ocurrió exactamente antes del tiroteo y qué llevó a este desenlace fatal. Mientras tanto, los residentes del tranquilo vecindario de Greenacres permanecen en shock, intentando asimilar lo ocurrido.

El suceso ha generado un profundo dolor entre familiares, amigos y miembros de la comunidad cubana tanto en el sur de Florida como en Cuba. Más allá de las cifras y los reportes policiales, esta tragedia vuelve a poner sobre la mesa la dura realidad de la violencia doméstica y sus consecuencias irreversibles.

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