Las redes sociales explotaron apenas se conoció la nueva orden ejecutiva firmada por Donald Trump sobre Cuba. El documento amplía la llamada emergencia nacional y abre la puerta a sanciones arancelarias contra los países que sigan suministrando petróleo a la isla. El resultado fue inmediato: miles de comentarios, memes, indirectas y mensajes sin filtro, sobre todo de cubanos dentro y fuera del país.
Aunque muchos titulares hablaron de “nueva emergencia”, lo cierto es que esta figura legal existe desde 1996 y se renueva cada año. Sin embargo, el texto actual introduce algo distinto y mucho más sensible: la posibilidad de castigar a terceros países que ayuden a sostener el suministro energético del régimen. Y eso, para un país que vive entre apagones y escasez de combustible, no es poca cosa.
Desde Washington, la Casa Blanca volvió a justificar la medida señalando los vínculos de Cuba con Rusia, China, Irán, Hezbolá y Hamás. También insistió en que la isla alberga la mayor base de inteligencia rusa fuera de Rusia y que el régimen sigue exportando su modelo político por la región, lo que —según EE. UU.— representa una amenaza directa para la estabilidad hemisférica.
“Tic tac” y “ahora sí es bloqueo”: así ardieron los comentarios
Las plataformas oficiales del régimen, como Cubadebate, se llenaron de comentarios que poco tenían de apoyo. El sarcasmo fue rey. “Negocien ahora que después mira lo que pasó con Maduro”, escribió un usuario. Otro respondió con un simple pero contundente: “Ya viene llegando”. Y alguien más remató: “La hora está llegando”.
El tono burlón se multiplicó. “Cubadebate no duerme hoy. Y Canelo tampoco”, comentó otro. “Tanto pidieron bloqueo que se les concedió”, decía un mensaje que acumuló decenas de reacciones. La frase “tic tac” apareció una y otra vez, como si fuera un reloj imaginario marcando el tiempo del régimen.
Otros fueron más directos y sin anestesia. “Recojan lo que se han robado y váyanse”, escribió uno. “El cartel de los Castro es la verdadera amenaza”, dijo otro. También hubo llamados abiertos al cambio: “Suelten el poder ya, los cubanos quieren dignidad y libertad”.
Muchos recordaron la realidad dentro de la isla. “No hay mal que dure cien años”, “tanto hablar del bloqueo que no existía, ahora sí lo tienen”, “se pasaron la vida pidiéndolo y ahora lloran”. La ironía fue constante y sin disimulo.
No faltaron tampoco las voces críticas hacia Estados Unidos. Algunos calificaron de exageración considerar a Cuba una amenaza real. “¿Peligro para quién? Si Cuba es miseria y hambre”, escribió un usuario. Otros fueron más duros: “El único peligro aquí es Trump”.
En medio del fuego cruzado, aparecieron llamados al pragmatismo. “Ya es hora de que el gobierno cubano se siente a negociar”, comentó alguien. “Menos soberanía, todo lo demás es negociable, porque aquí hace rato no hay ni socialismo ni revolución”.
“Ya viene llegando” y “el miedo se acabó”
En otros hilos, el tono fue casi festivo. Referencias a canciones de Willy Chirino, frases como “la noche no será eterna” y mensajes celebrando el fin de la represión inundaron los comentarios. “El tiempo se les acaba y lo saben”, escribió un usuario. Otro lo resumió mejor: “Son valientes reprimiendo a un pueblo desarmado, pero ahora no lucen tan bravos”.
Las publicaciones de CiberCuba Noticias también recibieron miles de reacciones. La mayoría celebraba la presión contra el régimen, aunque algunos mostraban preocupación por el impacto en la población. “Esto tiene que ponerse bien malo para que se ponga bueno”, dijo una usuaria. Otra pidió cabeza fría: “Ojalá se resuelva sin guerra”.
Una encuesta en Facebook reflejó la división: el 67 % se opuso a suspender vuelos y remesas, mientras el 33 % apoyó cortar todo lo que mantenga vivo al sistema. Hay consenso contra el régimen, pero también miedo a que el pueblo pague el precio.
Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez reaccionó con dureza, calificando la orden como una “brutal agresión” y acusando a Washington de chantaje. Carlos Giménez no tardó en responderle: “Esto no es un juego. Les queda poco”.
La orden ejecutiva refuerza un escenario de máxima tensión. Amplía poderes, presiona aliados y deja claro que el pulso sigue subiendo. En medio de apagones y crisis, las redes hablan sin miedo. Y un mensaje lo resume todo: “Que se preparen, porque el pueblo cubano ya perdió el miedo”.










