“Cuando yo era niño ya te veía en la TV”: la frase de César Évora que puso nervioso a El Divo

Redacción

Desde que César Évora soltó aquello de “cuando yo era niño ya te veía en Palmas y Cañas”, quedó claro que este reencuentro entre dos figuras queridas de Cuba no iba a pasar desapercibido. La frase, lanzada con toda la intención del mundo, puso en aprietos nada más y nada menos que a Eduardo Antonio, El Divo de Placetas, que por estos días anda de visita en México y protagonizando momentos que han hecho reír a medio internet.

El Divo aprovechó su estancia en tierras aztecas para reencontrarse con viejos amigos, pero sin duda uno de los momentos más comentados fue el abrazo con César Évora, actor respetado, querido y con una chispa que no se le apaga ni con los años. Entre risas, recuerdos y complicidad, ambos demostraron que la amistad verdadera no entiende de fronteras ni calendarios.

Lo que empezó como una charla relajada, cargada de nostalgia y anécdotas del pasado, fue subiendo de tono cuando apareció el tema que muchos artistas prefieren esquivar: la edad. Y ahí César Évora se creció. Con su humor elegante, pero directo, lanzó la frase que dejó al Divo sin mucho margen de maniobra, provocando carcajadas tanto en el lugar como en las redes sociales.

Eduardo Antonio, lejos de quedarse callado, respondió como solo él sabe hacerlo, mezclando ironía y picardía: dejó claro que no estaba dispuesto a “sacar trapitos sucios” y confesó que el peor enemigo de alguien que quiere esconder su edad es tener cerca a alguien que conoce toda su historia. Y claro, César la conoce completica.

Aun así, El Divo intentó mantener el misterio, pero César no aflojó. Muy orgulloso de sí mismo, el actor afirmó que él sí puede decir su edad sin problema alguno y presumió con elegancia sus 66 años bien vividos, dejando claro que los años, cuando se llevan con dignidad y humor, pesan menos.

La escena alcanzó su punto más tenso —y más gracioso— cuando César logró hacerse con el pasaporte de Eduardo Antonio. Por unos segundos, el ambiente se llenó de risas nerviosas, miradas cómplices y ese suspenso sabroso que solo se da entre amigos que se conocen demasiado bien.

Al final, el misterio se resolvió sin dramas. César reconoció, con una sonrisa traviesa, que El Divo sí es más joven… aunque solo un poquito. La confesión cerró el momento con aplausos, bromas y una energía que dejó claro que entre ellos hay respeto, cariño y una amistad genuina.

Los grandes ganadores de este reencuentro fueron, sin duda, los seguidores de ambos artistas. En redes sociales, los comentarios no se hicieron esperar: nostalgia, risas y agradecimiento por ver juntos otra vez a dos figuras que forman parte de la memoria cultural de muchos cubanos dentro y fuera de la Isla.

Habilitar notificaciones OK Más adelante