Congresista Carlos Giménez asegura que ha llegado la hora de «estrangular al régimen» tras 67 años de dictadura en Cuba

Redacción

El congresista cubanoamericano Carlos Giménez no se anduvo con chiquitas cuando le dijo a Fox News que ya llegó la hora de “estrangular al régimen” que por 67 largos años ha tenido a los cubanos encogidos bajo su bota. Para él, la solución no es conversar hasta que se les acabe el café, sino apretar la tuerca fuerte y sin miedo para sacar a la dictadura de su zona de confort.

Giménez respaldó sin rodeos las medidas del presidente Donald Trump, que metieron un arancel brutal del 100 % a los países que todavía le mandan petróleo a La Habana como forma de presión. En su opinión, eso es como darle una medicina dura al paciente —dolorosa al principio, pero necesaria para que el tumor político deje de crecer.

El congresista no escondió su desprecio por la gestión castrista. Dijo que el régimen ha destruido la isla y que Washington no está buscando un enemigo, sino un verdadero amigo en Cuba. Según él, el sistema está más débil ahora que en cualquier otro momento de las últimas seis décadas y media.

Estas declaraciones llegan en medio de un embate diplomático sin precedentes. Trump mismo ha dejado claro que hay contactos con líderes cubanos y que están “muy cerca” de alcanzar algún tipo de acuerdo, aunque siempre desde una posición de fuerza, no de debilidad política.

El mandatario dijo con su estilo directo que Cuba es una “nación fallida” sin dinero ni petróleo, porque ya ni Venezuela la está sosteniendo y México estaría dejando de enviarles energía, lo cual podría dejar al régimen sin aire para respirar. Trump recalcó que lo que se busca es un trato que favorezca al pueblo cubano, no a la cúpula gobernante, y que cualquier acercamiento se haga con firmeza, no con concesiones blandas.

En la entrevista, Giménez tampoco perdió oportunidad para hablar de Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Recalcó que aunque Washington va a decidir “quién compra y a qué precio” el petróleo venezolano, no hay nada que negociar con la dictadura que quedó ahí. Para él, figuras como Delcy Rodríguez no son más que continuadores de un sistema ilegitimo, y solo con una Venezuela libre llegarían inversiones seguras.

En otras palabras, Gibénez y sus aliados dentro del Gobierno de EE. UU. están empujando con todo para que la política hacia Cuba no sea un cuento suave, sino una escalada real de presión económica y diplomática que, en su visión, cree condiciones para que el régimen colapse o cambie de raíz.

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