Congresista Carlos Giménez pide a Trump cortar todos los vuelos a Cuba: “Cada avión es dinero para la dictadura”

Redacción

El congresista cubanoamericano Carlos Giménez decidió subir el tono y llevar la presión directamente a donde más le duele al régimen: el flujo de dólares. Este jueves solicitó formalmente a las principales aerolíneas estadounidenses cancelar todos los vuelos hacia y desde Cuba, al considerar que esas operaciones financian a la dictadura y representan una amenaza directa a la seguridad nacional de Estados Unidos.

Giménez, miembro de la Cámara de Representantes y presidente del Subcomité de Transporte y Seguridad Marítima, envió cartas a los directores ejecutivos de American Airlines, Delta Airlines y otras compañías que mantienen rutas con la Isla. En esos documentos dejó claro que hacer negocios con La Habana equivale a sostener económicamente a un régimen aliado de los adversarios de Estados Unidos.

Las cartas, fechadas el 3 de febrero de 2026, citan la reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump, en la que se declaró una emergencia nacional ante la “amenaza inusual y extraordinaria” que representa la dictadura cubana. Giménez recordó además que Cuba sigue incluida en la lista de países patrocinadores del terrorismo, una etiqueta que el régimen intenta borrar con propaganda, pero no con hechos.

En el texto dirigido a las aerolíneas, el congresista subraya que el régimen cubano ha protegido fugitivos estadounidenses, respaldado actores hostiles y alineado su política exterior con gobiernos que socavan los intereses de Washington. Permitir vuelos regulares, advierte, solo garantiza moneda dura para el aparato represivo, no alivio para el pueblo.

Para Giménez, el argumento es simple y demoledor: cada vuelo legitima y financia a un gobierno que oprime a sus ciudadanos, desestabiliza la región y actúa en contra de la seguridad estadounidense. Mantener esas rutas, dice, contradice abiertamente el espíritu y la letra de la Ley Helms-Burton, que prohíbe reconocer o normalizar relaciones con el régimen mientras no existan avances reales en democracia, derechos humanos y Estado de derecho.

El congresista fue aún más claro en un video publicado en sus redes sociales. Allí explicó que su acción busca cortar millones de dólares en ingresos que hoy terminan en manos del poder cubano. A su juicio, no tiene sentido hacer negocios con un gobierno considerado enemigo de Estados Unidos y patrocinador del terrorismo.

Giménez pidió a las aerolíneas dejar de dar oxígeno económico al régimen comunista y recordó que durante décadas la política bipartidista estadounidense ha sido apoyar al pueblo cubano, no a sus opresores. Reconocer o legitimar a la dictadura, insistió, es una línea que no debe cruzarse.

Representante del distrito 28 de Florida, que incluye el sur de Miami-Dade y los Cayos, Giménez se ha consolidado como una de las voces más firmes en el Congreso contra cualquier fuente de financiamiento del castrismo. Su prioridad, asegura, es defender la seguridad nacional de Estados Unidos y respaldar a un pueblo que sigue atrapado bajo una dictadura comunista, corrupta y brutal.

Habilitar notificaciones OK Más adelante