El actor cubano Alden Knight atraviesa un momento extremadamente delicado de salud, según confirmaron este fin de semana colegas y amigos del ámbito artístico. El intérprete se encuentra ingresado en la sala de terapia intensiva del Hospital Manuel Fajardo, en La Habana, con un cuadro clínico comprometido.
La alerta pública la dio el usuario Alexei Chiong a través de Facebook, donde pidió oraciones por la recuperación del actor. Su mensaje se propagó rápidamente entre artistas, técnicos y seguidores que conocen de cerca la trayectoria de Knight y su peso dentro de la cultura oficial cubana.
Horas después, el director de arte del ICAIC, Luis Lacosta, también expresó su apoyo. En un mensaje cargado de afecto, deseó que Alden pudiera superar este momento y volver a compartir, como tantas veces, su carisma y presencia en los escenarios.
Hasta ahora, no existe información oficial sobre las causas que motivaron su ingreso ni sobre su evolución médica. El silencio institucional, habitual en estos casos, vuelve a dejar a familiares, colegas y al público dependiendo de mensajes informales y publicaciones en redes sociales.
La noticia ha provocado una ola de solidaridad dentro del medio cultural, donde Alden Knight es reconocido como una figura de larga data, respetada y muy visible. Su nombre está asociado a décadas de trabajo en teatro, radio, televisión, cine y cabaret, con una carrera que supera el centenar de obras y participaciones artísticas.
Nacido en 1936 en el municipio Florida, Camagüey, Knight creció en un entorno humilde, marcado por carencias económicas. Tras mudarse a Guantánamo siendo niño, comenzó a vincularse con el arte como recitador y cantante en la radio local, antes de trasladarse a La Habana para formarse como actor y abrirse camino en los principales medios del país.
En el cine dejó huella en producciones emblemáticas del catálogo nacional, mientras que en la televisión y el teatro se consolidó como un rostro familiar para varias generaciones. También ejerció como profesor, conductor y director de programas, acumulando reconocimientos como el Premio Nacional de la Televisión Cubana y varios Premios Caricatos.
Sin embargo, la figura de Alden Knight no puede separarse del papel político que asumió durante décadas. Su carrera artística estuvo estrechamente ligada al aparato cultural del Estado, participando en actos oficiales, eventos institucionales y espacios destinados a reforzar la narrativa del poder.
Fue un defensor público del régimen cubano y de Fidel Castro, a quien elogió abiertamente incluso tras su muerte. En entrevistas y programas especiales, describió al exgobernante como una figura excepcional y sostuvo que la revolución había sido una obra liberadora, minimizando sus consecuencias sociales y económicas.
Hoy, mientras Alden Knight permanece en terapia intensiva, la atención vuelve inevitablemente a la realidad del sistema de salud cubano, marcado por la escasez, los apagones y la falta de información transparente. En ese contexto, su estado genera preocupación no solo por la vida de un actor veterano, sino también por las condiciones en que se enfrentan situaciones críticas en la Cuba actual.










