“Modo supervivencia activado”: cubana arrasa en TikTok mostrando qué hace cuando regresa la corriente

Redacción

Si algo sobra en Cuba hoy mismo es ingenio… y velocidad. Pero no velocidad de internet precisamente, sino la que desarrollan millones de cubanos cada vez que, milagrosamente, regresa la electricidad. Así lo demostró una joven que se ha hecho viral en TikTok tras mostrar, entre risas y pura realidad, lo que hace cada vez que “llega la corriente” a su casa en medio de los interminables apagones.

El video, que ya suma miles de reproducciones, arranca con una frase que resume perfectamente el sentir de toda una isla: “Vivo en Cuba y cuando llega la corriente a mí se me activa el modo supervivencia. Cojo más velocidad que Usain Bolt en los 100 metros planos”. Y no es cuento. La muchacha literalmente sale disparada por la casa como si estuviera compitiendo por una medalla olímpica… pero en la categoría de resolver antes que se vaya la luz otra vez.

La creadora, conocida en TikTok como @yatmara.bernal, empieza su maratón doméstica por lo más urgente: el agua. Lo primero que hace es poner a hervir un caldero enorme en la hornilla de inducción. ¿La razón? Aunque el agua del acueducto está “potabilizada”, explica que el color con el que llega no le da ninguna confianza. Así que, por si acaso, a hervirla toda mientras haya electricidad.

Pero la carrera no termina ahí. Sin perder ni un segundo, lava el arroz y lo tira a la olla arrocera. Incluso muestra el detalle de disolver la sal en agua antes de echarla, para evitar las famosas “piedrecitas” que a veces vienen mezcladas. Multitarea nivel experto: mientras el arroz arranca, prende la lavadora para que vaya cogiendo agua… aunque confiesa que la presión es tan baja que tiene que ayudar llenando una palangana aparte.

La escena sigue sumando tareas como si fuera un checklist de supervivencia energética. Le toca el turno a los frijoles negros: los lava, los pone a ablandar y empieza a preparar el sofrito con lo poco que tiene a mano —ajo, cebolla, orégano y cilantro— porque en Cuba cocinar también es un ejercicio de creatividad. Nada se desperdicia. Pela malangas para añadir a la comida… y las cáscaras van directo para el sancocho. “Aquí todo el mundo tiene que comer, el puerquito también”, dice entre risas.

En medio del video, la joven suelta otro detalle que golpea fuerte: casi siempre cocina frijoles negros porque son los favoritos de su hija. Además, cuenta que tiene el refrigerador roto desde el 31 de diciembre, así que vive prácticamente al día, sin poder guardar comida. Lo que se cocina, se come… porque no hay dónde conservarlo.

Como era de esperarse, los comentarios no tardaron en explotar. Muchísimos cubanos dentro y fuera de la isla dijeron sentirse totalmente identificados con la escena. Porque esa “carrera cuando llega la luz” no es humor… es rutina diaria. Es la adaptación obligada a una crisis energética que ha cambiado por completo la forma de vivir, cocinar y organizar el tiempo.

El video cierra con la joven mostrando el resultado final de su maratón culinaria: “Así me quedó la comidita. ¿Qué tal, se ve rica, verdad?”. Y sí, se ve rica… pero más que eso, se ve cargada de esfuerzo, estrés y resiliencia. Una estampa cotidiana que mezcla gracia con agotamiento, y que retrata mejor que cualquier discurso cómo los cubanos siguen resolviendo, incluso cuando la luz —y la paciencia— se apagan.

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