Golpe al turismo: miles de visitantes huyen de Cuba por falta de combustible

Redacción

La crisis del combustible en Cuba acaba de provocar otra escena que hace apenas unos años parecía impensable: miles de turistas haciendo maletas antes de tiempo y aerolíneas organizando vuelos de emergencia para sacarlos del país. Esta vez, los afectados son más de 10.000 viajeros canadienses que deberán ser repatriados tras la cancelación masiva de operaciones aéreas hacia la isla.

Todo se desató por la escasez de combustible de aviación, un problema que no solo está afectando la movilidad interna, sino que ya golpea de lleno al turismo internacional. A esto se suman fallos logísticos y operativos que han obligado a varias aerolíneas a frenar en seco sus rutas hacia uno de los destinos favoritos del mercado canadiense.

Air Canada fue una de las primeras en confirmar la magnitud del problema. La compañía informó que actualmente tiene alrededor de 3.000 clientes en Cuba y que sus operaciones quedaban canceladas de manera temporal, al menos, hasta el 1 de mayo. Mientras tanto, la aerolínea trabaja contrarreloj organizando vuelos especiales para garantizar el regreso de sus pasajeros a casa.

Por su parte, Air Transat también activó el freno de emergencia. La aerolínea suspendió todos sus vuelos hacia Cuba hasta el 30 de abril de 2026 y confirmó que cuenta con más de 6.500 viajeros en territorio cubano. La empresa aseguró que ya está ejecutando un plan de repatriación escalonado y que los clientes con reservas afectadas recibirán reembolsos o alternativas de viaje.

WestJet no se quedó atrás. La compañía canadiense igualmente puso en marcha su propio operativo de retorno para sacar a sus clientes de la isla. Aunque no detalló cifras exactas de pasajeros varados, sí dejó claro el tamaño del impacto: en temporada alta llega a operar hasta 15 vuelos diarios hacia distintos polos turísticos cubanos.

Tomando en cuenta ese volumen de operaciones, las estimaciones apuntan a que varios miles de viajeros adicionales podrían estar pendientes de repatriación. Según comunicó la propia aerolínea, el proceso de retorno tiene como fecha límite el 16 de febrero para completar la salida de sus clientes.

Si se suman las cifras confirmadas y los cálculos basados en operaciones habituales, el número de turistas canadienses afectados supera ya las 10.000 personas. Sin embargo, algunas fuentes internacionales elevan el cálculo mucho más. Medios como Forbes estiman que podrían ser hasta 25.000 los viajeros de Canadá que se encuentran actualmente en Cuba, lo que dimensiona aún más la magnitud de la crisis.

La salida anticipada de estos visitantes representa otro golpe directo al corazón financiero del turismo cubano. No hay que olvidar que Canadá es, por amplio margen, el principal mercado emisor hacia la isla, llegando a representar cerca del 50 % del total de turistas que recibe el país cada año.

En otras palabras, cuando el turista canadiense se detiene… el sector entero tiembla.

Hoteles con menor ocupación, excursiones canceladas, transporte turístico paralizado y menos divisas entrando al país son solo algunas de las consecuencias inmediatas. Todo esto ocurre, además, en medio de apagones prolongados, escasez generalizada y una infraestructura turística que ya venía resentida.

Lo que está pasando ahora deja una señal clara: la crisis energética cubana dejó de ser un problema interno para convertirse en un factor que ya impacta directamente la conectividad aérea y la llegada de visitantes.

Y cuando empiezan a irse antes de tiempo los turistas que sostienen la industria… la alarma económica suena mucho más fuerte.

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