Periodistas de Univisión y Telemundo 51 desmienten rumores sobre presencia de reporteros de estas cadenas en Cuba

Redacción

La ola de rumores que se desató sobre una posible cobertura in situ desde Cuba está enfrentando una realidad más prosaica. En medio de la excitación informativa por supuestos movimientos de prensa internacionales en La Habana, periodistas de cadenas como Telemundo 51 y Univisión salieron a desmentir tajantemente que haya reporteros suyos en la isla.

Alexis Boentes, reportero de Telemundo 51, dejó claro en Facebook que no hay ningún equipo de esa cadena desplegado en La Habana. Su mensaje fue breve, directo y sin rodeos: “no, no hay reporteros de Telemundo 51 en La Habana”. Cero corresponsales cubriendo eventos extraordinarios desde la isla, al menos por ahora.

En una línea similar se pronunció Javier Díaz, periodista de Univisión, también a través de redes sociales. Desde Miami aclaró que no está en Cuba y que no existe ninguna movilización de periodistas en la isla vinculada a su medio. La información oficial de estas cadenas tranquiliza un poco el ambiente que se estaba calentando por versiones difundidas en redes.

Pero la historia no acaba ahí. Alexander Otaola, el influencer que ha estado en el centro de varias polémicas mediáticas, volvió a insistir en sus versiones. En una transmisión fue claro al afirmar que, según sus fuentes, los grandes canales de televisión estarían preparando una cobertura amplia sobre Cuba ante un evento que estaría “a punto de ocurrir”.

Otaola no se contuvo. En su discurso mencionó que las producciones estarían listas para una eventual cobertura de un supuesto cambio de régimen o “caída de la dictadura” en la isla. Afirmó que, según mensajes que le han llegado, la prensa internacional estaría reunida en lugares como el Hotel Nacional de Cuba, lista para saltar al aire en cuanto surgiera la noticia.

El influencer fue aún más lejos. Dijo que fuentes le habrían confirmado que una periodista mexicana, destacada por su experiencia, estaría destinada a cubrir el evento para Univisión y otros canales de México. Sin embargo, hasta el momento ni esa periodista ni las cadenas han emitido declaraciones que respalden esas versiones.

Mientras tanto, las redes se siguen llenando de especulaciones, mensajes de expectativa y citas a Otaola como si sus palabras fueran confirmaciones oficiales. Una y otra vez se repite la ecuación: rumor + redes sociales = tsunami de versiones no verificadas.

Lo cierto es que, aunque es habitual que los grandes medios preparen planes de cobertura para eventos de alto impacto internacional, eso no significa que haya corresponsales en Cuba ni que exista una movilización de prensa direccionada por el anuncio de cambios políticos inmediatos.

Los organigramas internos que sí pueden existir en redacciones sobre qué hacer ante “noticias de alta relevancia” son parte de la rutina periodística global. Teléfonos sonando, cámaras listas, ediciones previstas: eso no es una confirmación de que algo esté ocurriendo ahora mismo en La Habana.

La diferencia entre preparación y presencia real en el terreno es importante. Los periodistas no están en Cuba, y las cadenas que supuestamente “iban a cubrir un giro histórico” no han confirmado oficialmente ningún movimiento hacia la isla.

En medio de todo este ruido, la narrativa oficial del régimen sigue siendo silencio total. Ninguna voz institucional ha validado ni desmentido explícitamente los dichos de Otaola o las versiones que circulan. Ese silencio, en el ecosistema mediático cubano, siempre termina alimentando más rumores que certezas.

Así las cosas, lo que comenzó como un rumor viral terminó siendo una mezcla de declaraciones públicas de periodistas aclarando su no presencia y de versiones insistentes desde plataformas alternativas. La lección queda clara: en tiempos de redes sociales saturadas de teorías, lo que no está confirmado por fuentes verificables debe leerse con mucha cautela.

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