Celebrar con helado en Cuba ya no es normal… es un privilegio

Redacción

Hay historias pequeñas que dicen mucho… y esta es una de ellas. Una joven cubana se volvió viral tras compartir en TikTok la emoción que vivió junto a su familia al poder comprar helado después de cinco meses sin probarlo. Sí, cinco meses sin algo que en muchos países es tan cotidiano que pasa desapercibido.

En su video, la muchacha fue directa y sin filtros: explicó que en el lugar donde vive, un pueblo pequeño, conseguir helado es casi misión imposible. No es que no les guste… es que simplemente no aparece. “En mi país no todos podemos tomar helado”, dijo, dejando claro que la escasez convierte cualquier antojo en un privilegio ocasional.

La salida familiar tenía un motivo especial: el cumpleaños de su hermanito menor. Como haría cualquier familia, decidieron llevarlo a dar una vuelta para celebrarlo. Pero lo que parecía un plan sencillo terminó siendo otra odisea más de la vida cotidiana en la Isla.

Según contó, recorrieron la ciudad buscando algún sitio donde los niños pudieran divertirse o al menos pasar un rato diferente. Nada. Pocas opciones, casi ningún espacio recreativo… hasta que finalmente dieron con un local. ¿El detalle? Llegaron en medio de la lluvia y el fango, pero eso no les quitó las ganas de celebrar.

Cuando por fin tuvieron el helado delante, la emoción era evidente. No era solo el postre: era todo lo que representaba. “Nos lo comimos con unas ansias, con unos deseos…”, relató. Y es que cuando pasas meses sin probar algo tan simple, cada cucharada se siente distinta.

Antes del helado, la familia había decidido aprovechar la salida comiendo pizza en el mismo lugar. La lógica era clara: hay que comer lo que aparezca cuando aparece. Porque, como dijo ella misma, cuando regresen a casa esa “delicia” podría no volver a verse en mucho tiempo.

En total eran seis personas disfrutando el momento: cuatro adultos y dos niñas. Una salida familiar sencilla, sin lujos, sin excesos. Sin embargo, la cuenta final dejó otro sabor —menos dulce— al cierre de la celebración.

El gasto total fue de 4.200 pesos cubanos (CUP), que al cambio informal rondarían los 10 dólares estadounidenses. Puede parecer poco desde fuera, pero dentro del contexto cubano representa una cifra considerable, sobre todo para una familia promedio.

La joven, consciente del contraste, lanzó la pregunta que encendió el debate: “Déjame dicho en los comentarios si te parece caro o barato”. Y como era de esperarse, las respuestas no tardaron en llegar.

Muchos usuarios compararon el precio con el salario medio en Cuba, señalando lo difícil que resulta destinar ese dinero a algo tan simple como un helado. Otros destacaron la tristeza de que un producto tan común en el mundo se haya convertido en un lujo ocasional para los niños cubanos.

El video terminó generando una ola de reacciones porque refleja una realidad más grande: la escasez de alimentos, las limitaciones de la oferta estatal y los altos precios del sector privado siguen marcando la vida diaria en la Isla.

Al final, lo que debía ser solo un cumpleaños infantil dejó una reflexión mucho más profunda: en la Cuba de hoy, incluso celebrar con un helado puede convertirse en un acontecimiento extraordinario.

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