El invierno no pidió permiso. Viene bajando con fuerza y promete hacerse sentir en toda Cuba, empezando por el occidente. Lo que se aproxima no es el típico “fresquito”, sino un evento que puede cambiar el panorama del tiempo en cuestión de horas.
Desde la noche del domingo, o ya en la madrugada del lunes, el frente frío comenzará a meter presión por el oeste. Primero llegarán lluvias ligeras y pasajeras, de esas que apenas dan tregua, mientras el sistema avanza rápido hacia el centro y el oriente.
Pero el verdadero protagonista no será la lluvia. El golpe duro será el descenso de temperaturas. Detrás del frente se cuela una masa de aire muy fría, con características invernales poco comunes para el clima cubano.
Durante el lunes, buena parte del occidente y el centro podrían amanecer con máximas que parecerán de otro país. El martes, el enfriamiento ya abarcaría prácticamente toda la Isla, con valores que obligarán a desempolvar abrigos olvidados.
Las madrugadas serán el tramo más crudo. En muchas zonas los termómetros caerán por debajo de los 15 grados, y en áreas del interior occidental el frío podría sentirse con mayor intensidad. No es descartable que algunos puntos registren cifras que, en Cuba, siempre generan sorpresa y comentarios en cadena.
El viento tampoco ayudará. La sensación térmica será más baja que la temperatura real, así que el frío se va a sentir “de verdad”, de ese que cala aunque el número no parezca dramático.
En la costa norte occidental, además, el mar podría alterarse. Olas y oleaje reforzarán un escenario típico de estos sistemas, añadiendo otra variable a vigilar.
El episodio frío no será eterno, pero sí lo suficientemente persistente como para marcar varios días. Hacia finales de la semana, las temperaturas diurnas tenderían a recuperarse, aunque las noches y madrugadas podrían seguir dejando ese ambiente heladito que en Cuba siempre da de qué hablar.










