Si cumples 15 años en La Habana este febrero, hay una sorpresa para ti: la Empresa Provincial de Comercio de la capital, bajo el Mincin, anunció que entregará un cake de 1.552 gramos, 50 panecitos bocaditos y hasta una bolsa de trigo. Sí, parece un regalo digno de quinceañera, pensado para alegrar un cumpleaños tan especial.
La idea forma parte del Objetivo 7 del Mincin, un plan que busca dar atención diferenciada a los adolescentes. Pero ojo, no es simplemente aparecer y listo: los interesados deben ir a sus bodegas para confirmar el censo y verificar la disponibilidad de los productos. Además, el cake se consigue solo en dulcerías seleccionadas, y para todo el proceso se requiere la libreta de abastecimiento y la identificación del menor.
En teoría, todo suena bonito, como un detalle pensado para los jóvenes. Pero en la práctica, las quejas no se hicieron esperar. Muchos padres y adolescentes han expresado su frustración en redes sociales porque han quedado fuera de la entrega. Por ejemplo, Amisel Pérez, de Lajitas, contó que su hija, que cumplió 15 años en septiembre, no recibió ningún producto y que la falta de información generó mucha confusión. “Muy bonito detalle, pero muy mala la organización”, escribió, reflejando la opinión de varios ciudadanos.
Bbsita Dura, otra habanera, también expresó su preocupación por los retrasos y la falta de entrega en tiempo y forma. Las quinceañeras de meses anteriores siguen esperando sus productos, y la sensación de inequidad y mala planificación se hace evidente. Lo que debería ser un regalo de cumpleaños terminó siendo motivo de frustración para varias familias.
Y mientras hablamos de cakes y panes, la canasta básica en La Habana sigue con retrasos y problemas de distribución. En enero, algunas zonas recibieron arroz (1 libra por consumidor) en La Habana del Este, Diez de Octubre y Habana Vieja, pero municipios como San Miguel del Padrón quedaron fuera. La situación se repite con azúcar, chícharo y compota para niños, con entregas parciales y retrasos que afectan a gran parte de la capital. Incluso productos como el tabaco se entregaron solo en ciertas áreas, dejando a muchos habaneros esperando.
En febrero de 2026 la situación no ha cambiado mucho: la distribución sigue parcial, con algunas zonas recibiendo azúcar y chícharo, mientras que otras aún esperan. Lo que podría ser un bonito detalle para los quinceañeros se convierte en un reflejo de la logística irregular y la planificación incompleta del sistema de comercio estatal.








