Una simple publicación en redes sociales terminó provocando una discusión gigante sobre los precios del transporte privado en Cuba. Tatiana Aguilera compartió su experiencia viajando desde La Habana hasta La Víbora en “máquina” y comentó, con visible cansancio: “De La Habana a La Víbora 500 pesos. Estoy cansada”. La imagen dentro del vehículo acompañó su post, y de inmediato cientos de usuarios empezaron a reaccionar.
Como era de esperarse, los comentarios se dividieron. Muchos señalaron lo abusivo del precio, mientras otros defendieron a los conductores particulares, explicando que los costos del combustible y otros insumos están por las nubes. Tatiana, consciente de las posibles malas interpretaciones, aclaró: “Seguro, yo sé perfectamente que la culpa no es de los boteros” y agregó en otra respuesta: “yo no puse en ningún momento que era culpa del chofer”.
La conversación rápidamente derivó hacia los precios de la gasolina y el diésel en el mercado informal. “El litro de gasolina está a 4 mil”, escribió un usuario, mientras otro comentó: “Claro, si la gasolina está a 4000”. Entre las respuestas también surgieron cifras confusas de lo que pagan los transportistas: “3500 pesos el petróleo a 2000”, como un intento de mostrar la lógica detrás de los costos del pasaje.
Muchos defendieron a los boteros: “No es culpa del taxista, que te quede claro eso. Ellos no pueden pagar la gasolina a 3 mil y llevarte a ti por 100 pesos”, comentó uno. Otro agregó: “El del carro no tiene la culpa, también está tratando de sobrevivir”. Pero otros no se quedaron callados y apuntaron al trasfondo: “La culpa la tiene el gobierno” y “No cojas máquina, ve en bicicleta o a pie, reclámale a Díaz-Canel que es el culpable”.
El debate no se limitó al recorrido de Tatiana. Usuarios compartieron precios de otras rutas en La Habana y provincias cercanas: “De Guanabo hasta la Habana o Virgen aunque te quedes en Alamar 1000”, “Desde el Cotorro a La Habana le pidieron a una señora 800$” o “Habana – Santiago de las Vegas hoy a 1000”. Incluso algunos aprovecharon para hacer llamados más fuertes: “Salgan para la calle como el 11/7 y la dictadura se cae estrepitosamente… en días”.
Este tema aparece justo después de que un video viral mostrara a un taxista multado por cobrar 600 CUP en Santiago de las Vegas. La discusión con la inspectora, que viajaba como pasajera, evidenció la tensión entre la necesidad de los ciudadanos de usar transporte privado y la imposición de sanciones por precios elevados.
En un país con transporte público casi paralizado y acceso al combustible limitado, la gente depende de los boteros para trabajar, estudiar o hacer gestiones. Pero los precios altos, sumados a los bajos salarios estatales, generan un malestar generalizado. Lo que comenzó como un post de cansancio terminó reflejando una realidad más profunda: inflación, transporte en crisis y una sociedad dividida entre culpar a los particulares o al Estado.










