Mientras el régimen sigue vendiendo discursos triunfalistas y ferias decoradas para las cámaras oficiales, la realidad del cubano de a pie volvió a explotar en redes sociales gracias a un video que dejó a muchos con el pecho apretado.
Una joven cubana mostró en TikTok todo lo que pudo comprar para el Día de las Madres con 11,300 pesos cubanos. ¿El resultado? Apenas cinco productos básicos: dos rollos de papel higiénico, dos potes de crema y un juego de champú con acondicionador.
Sí, compay… más de once mil pesos para algo que en cualquier país normal sería una compra sencilla de higiene personal.
La creadora del video, identificada como Yanela sin Filtro, comenzó enseñando un fajo de 10 mil pesos en billetes de cien. Su intención era demostrar cuánto alcanzaba realmente esa cantidad en la Cuba actual.
Pero ni siquiera ese dinero bastó.
Al final tuvo que agregar 1,300 pesos más para completar la compra. Con resignación, explicó en el video que todo aquello sumó 11,300 pesos por “cinco cositas”, frase que terminó golpeando fuerte a miles de cubanos que viven exactamente la misma realidad todos los días.
La escena resume perfectamente el colapso económico que atraviesa el país.
Hoy, comprar champú, crema o papel sanitario en Cuba se ha convertido prácticamente en un lujo reservado para quien recibe remesas, trabaja por la izquierda o simplemente logra sobrevivir inventando en medio del desastre económico que dejó el modelo estatal.
Los números son todavía más duros cuando se comparan con los salarios oficiales.
Según cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas, el salario promedio mensual en Cuba ronda los 6,930 pesos. O sea, Yanela gastó más de un salario y medio estatal en apenas cinco productos básicos de aseo.
Y para quienes cobran salario mínimo o viven de una pensión, la situación resulta todavía más cruel. El salario mínimo oficial apenas supera los 2,100 pesos mensuales y muchas pensiones no alcanzan ni para cubrir comida básica durante una semana.
Economistas independientes calculan que una persona necesita más de 50 mil pesos al mes solamente para sobrevivir con lo esencial dentro de la Isla.
Mientras tanto, el régimen continúa hablando de “resistencia creativa” y “economía en recuperación” desde oficinas climatizadas donde jamás falta el café ni el papel sanitario.
La indignación en redes sociales explotó rápidamente. Muchos usuarios señalaron que ya en Cuba no se vive, sino que se sobrevive.
Otros comentaron que regalar algo el Día de las Madres se convirtió en una pesadilla económica donde cualquier detalle mínimo implica sacrificar comida, transporte o medicinas.
Y las famosas ferias organizadas por el Estado tampoco escaparon de las críticas.
En Sancti Spíritus, la feria “Arte para Mamá” fue destrozada en comentarios por sus precios absurdos. Varias personas aseguraron que aquello parecía diseñado “para las madres de los ricos”, mientras otros resumieron el drama nacional con una frase demoledora: “Si compras regalo, no comes.”
En Camagüey, las críticas también apuntaron hacia la escasez y los precios imposibles en las ferias de alimentos. Entre las publicaciones más compartidas apareció otra frase que retrata perfectamente la Cuba actual: “Vianda para el pueblo y carne para los jefes.”
Como si fuera poco, la corporación estatal CIMEX promocionó motos para el Día de las Madres desde 1,950 dólares en Cienfuegos, una cifra completamente fuera de la realidad para cualquier trabajador cubano promedio.
Todo esto ocurre mientras el Observatorio Cubano de Derechos Humanos estima que casi el 90 % de la población vive en pobreza extrema y que la mayoría de los ancianos ni siquiera logra hacer tres comidas diarias.
Precisamente este Día de las Madres también se viralizó la historia de Martha, una anciana santiaguera de 77 años que recorre kilómetros de madrugada empujando una carretilla para vender quimbombó y poder sobrevivir.

