El exespía del régimen cubano y actual coordinador nacional de los Committees for the Defense of the Revolution, Gerardo Hernández, volvió a intentar vender la narrativa oficialista de la “resistencia heroica” del pueblo cubano. Pero esta vez, la jugada le salió al revés y terminó enfrentando una avalancha de críticas en sus propias redes sociales.
A través de una publicación en Facebook, Hernández aseguró que el presidente estadounidense Donald Trump “no tiene la más mínima idea” de lo que realmente ocurre en Cuba. Según el funcionario, Trump estaría sorprendido por la supuesta capacidad de resistencia de los cubanos frente a la crisis que atraviesa la isla.
Incluso lanzó una pullita contra Marco Rubio, insinuando que el político cubanoamericano estaría “mal asesorando” al mandatario republicano sobre la realidad cubana.
Pero el discurso oficialista duró poco. Los comentarios explotaron casi de inmediato y miles de cubanos aprovecharon el espacio para decir lo que dentro de la isla muchas veces no pueden gritar abiertamente por miedo a la represión.
Una de las respuestas que más se repitió fue la de la usuaria Evys Doce, quien lanzó una pregunta que dejó retratado al dirigente oficialista: “¿Y ustedes sí saben lo que pasa en Cuba?”
Otros fueron todavía más directos. Lety Martínez desmontó la narrativa de la “resistencia” con una frase que resume el sentimiento de muchos dentro de la isla: “El pueblo cubano no está resistiendo, está reprimido. Si protestamos, nos encarcelan.”
Las críticas también apuntaron contra los privilegios de la élite comunista mientras el pueblo sobrevive entre apagones, hambre y miseria. Vigilio García acusó al régimen de destruir lentamente al país mientras sus dirigentes viven cómodamente alejados de la realidad diaria del cubano de a pie.
Por su parte, Adrián González Salgado recordó una imagen cada vez más común en Cuba: familias enteras durmiendo sin electricidad ni comida suficiente mientras el régimen sigue levantando hoteles de lujo para turistas extranjeros.
Varios comentarios incluso mencionaron protestas recientes dentro de la isla, desmontando otra vez la propaganda oficial. Yuri Samper le recordó a Hernández que en barrios como Luyanó la gente ha salido a tocar cazuelas y a gritar contra la dictadura. Mientras tanto, Igor Borges mencionó las manifestaciones ocurridas en Morón como ejemplo de que el descontento popular sigue creciendo pese a la represión.
Y lo más duro para el aparato propagandístico del castrismo es que este no fue un episodio aislado. Apenas días antes, Hernández también había recibido una oleada de críticas cuando intentó utilizar casos de migrantes fallecidos bajo custodia en Estados Unidos para atacar a Washington. La respuesta de muchos cubanos fue inmediata: preguntarle por los presos y muertos dentro de las cárceles cubanas.
Todo esto ocurre mientras el régimen enfrenta uno de sus momentos más delicados en décadas. La administración Trump ha endurecido la presión económica y política contra La Habana con nuevas sanciones, restricciones energéticas y medidas dirigidas a cortar el flujo de petróleo hacia la isla.
Mientras tanto, la economía cubana sigue desplomándose. Los apagones interminables, la escasez de alimentos y el colapso de los servicios básicos han convertido la vida diaria en una pesadilla para millones de personas.

