El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío protagonizó este miércoles uno de esos momentos que retratan perfectamente el nivel de desgaste político y comunicacional que atraviesa el régimen cubano. Lo que intentó ser una respuesta desafiante contra Washington terminó convirtiéndose, en cuestión de minutos, en una confesión involuntaria del desastre nacional que vive la Isla.
Todo comenzó con una publicación en Facebook. Sobre un fondo azul y con tono aparentemente “ingenioso”, Fernández de Cossío escribió una frase que terminó explotándole en la cara: “Un país que cae o fracasa por sí solo no necesita que lo empujen”.
El problema fue inmediato. Porque lejos de desmontar las críticas lanzadas desde Estados Unidos, el funcionario terminó validando precisamente la idea que el régimen lleva meses tratando de negar: que Cuba sí se está cayendo a pedazos.
La publicación fue eliminada rápidamente, antes de que alcanzara todavía mayor repercusión en redes sociales. Pero ya era tarde. Las capturas de pantalla comenzaron a circular casi de inmediato y muchos usuarios reaccionaron con la misma pregunta: si el país “cae por sí solo”, como escribió el propio vicecanciller, entonces… ¿no está reconociendo el régimen que el sistema ya entró en fase de colapso?
El desliz dejó al descubierto algo mucho más profundo que un simple error semántico. Refleja el agotamiento del discurso oficial cubano, atrapado entre propaganda vieja, excusas recicladas y una realidad económica que ya resulta imposible de esconder.
Porque mientras los funcionarios hablan de resistencia y soberanía, Cuba enfrenta apagones históricos, escasez de alimentos, hospitales colapsados, inflación brutal y una emigración masiva que vacía el país a velocidad récord.
La frase de Fernández de Cossío llegó además en medio de una fuerte escalada verbal desde Washington. Donald Trump ha repetido en varias ocasiones que Cuba se encuentra “muy cerca del fracaso” y recientemente volvió a insistir en que el régimen podría colapsar en poco tiempo.
Por su parte, Marco Rubio ha descrito al gobierno cubano como un “estado fallido”, golpeado por la miseria, la crisis energética y la falta total de libertades económicas y políticas. Además, desde el Departamento de Estado se han endurecido las sanciones contra GAESA y otras estructuras controladas por los militares cubanos.
En ese contexto, Fernández de Cossío intentó responder con una frase rápida para las redes sociales… y terminó provocando exactamente el efecto contrario.
Muchos analistas y usuarios señalaron que la lógica del mensaje resulta demoledora para el propio régimen. Porque si Cuba “fracasa sola”, entonces la causa principal del desastre no estaría afuera, sino dentro del sistema impuesto durante más de seis décadas por el castrismo.
Y esa es precisamente la narrativa que La Habana intenta evitar a toda costa.
No es la primera vez que el vicecanciller queda atrapado en contradicciones de este tipo. Hace apenas unas semanas, también generó polémica al intentar justificar las expropiaciones revolucionarias de los años 60 utilizando como argumento la Constitución de 1940, sin percatarse de que ese mismo texto protegía la propiedad privada y exigía compensaciones legales que el régimen jamás cumplió.
El patrón empieza a repetirse demasiado. Cada vez que intentan defender el modelo cubano en redes sociales, terminan dejando más evidencia del deterioro institucional y del caos económico que atraviesa el país.
Mientras tanto, la realidad sigue golpeando fuerte en la Isla. Los apagones ya superan las veinte horas en algunas provincias, el sistema eléctrico colapsa constantemente y las protestas comienzan a multiplicarse en barrios de La Habana y otras ciudades.
Por eso el mensaje borrado de Fernández de Cossío terminó causando tanto ruido. Porque por unos minutos, sin querer, un alto funcionario del propio régimen pareció admitir públicamente lo que millones de cubanos sienten cada día: que el sistema ya no se sostiene ni siquiera con propaganda.

