Marco Rubio dice que Cuba jamás debió convertirse en un «país pobre» y culpa directamente al régimen del desastre económico

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó fuertes declaraciones sobre la crisis cubana durante una entrevista concedida a Sean Hannity para Fox News, grabada a bordo del Air Force One mientras viajaba rumbo a China. El político cubanoamericano aseguró que Cuba jamás debió convertirse en un país pobre, y responsabilizó directamente al régimen comunista por el desastre económico que vive la Isla.

Rubio dejó claro que el problema de Cuba no es la falta de recursos, ni la capacidad de su gente. Según explicó, la Isla tiene todo para convertirse en una economía fuerte y próspera, pero lleva décadas atrapada bajo un sistema que, en sus palabras, ha destruido cualquier posibilidad de desarrollo real.

Durante la entrevista, destacó tres grandes fortalezas que podrían impulsar a Cuba hacia otro nivel: importantes reservas minerales, incluyendo tierras raras consideradas entre las más valiosas del mundo, un potencial turístico enorme y extensas tierras agrícolas altamente fértiles.

Cuba no debería ser un país donde la gente pase hambre”, afirmó Rubio. “Los cubanos deberían vivir con prosperidad y oportunidades”.

El secretario de Estado utilizó además un argumento que golpea directamente el discurso oficial de La Habana. Señaló que los cubanos emigran a distintos países y logran salir adelante, crear negocios y prosperar económicamente. Sin embargo, según dijo, el único lugar donde los cubanos parecen no poder avanzar es precisamente dentro de Cuba, bajo el control del régimen.

Y ahí fue donde soltó una de las frases más contundentes de la entrevista: el problema de Cuba no es el pueblo cubano, sino quienes llevan más de seis décadas aferrados al poder.

Rubio aseguró que si existiera una apertura verdadera en la Isla, habría un enorme interés internacional por invertir en Cuba. También destacó el peso económico de la comunidad cubanoamericana en el exilio, afirmando que miles de empresarios y emprendedores estarían dispuestos a regresar e invertir en su país de origen.

Pero inmediatamente dejó claro cuál considera el principal obstáculo: la permanencia de la cúpula gobernante.

“No se puede cambiar el rumbo económico de Cuba mientras las personas que hoy mandan sigan en el poder”, afirmó. Según explicó, el régimen ha demostrado durante décadas ser incapaz de sacar adelante al país.

El funcionario estadounidense también apuntó directamente contra GAESA, el poderoso conglomerado militar controlado por las Fuerzas Armadas cubanas, acusado de manejar buena parte de la economía nacional mientras el pueblo vive sumido en la miseria.

Rubio describió a GAESA como una maquinaria de control y saqueo económico donde los militares se quedan con las ganancias del país mientras millones de cubanos sobreviven entre apagones, escasez y hambre.

“La gente literalmente busca comida en la basura mientras esa estructura acumula miles de millones de dólares”, denunció el secretario de Estado, en referencia al enorme poder económico del conglomerado militar.

Las declaraciones llegan apenas días después de que Washington anunciara sanciones directas contra GAESA y contra su presidenta ejecutiva, la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera. Rubio calificó al conglomerado como “el corazón del sistema comunista cleptocrático cubano”, acusándolo de enriquecerse mientras la población continúa hundida en una crisis cada vez más grave.

Además, las empresas extranjeras vinculadas a GAESA tienen hasta el próximo 5 de junio para cortar relaciones comerciales con el grupo militar, o podrían enfrentar sanciones secundarias bajo nuevas medidas impulsadas por la administración de Donald Trump.

Todo esto ocurre mientras la economía cubana sigue desplomándose a niveles alarmantes. La CEPAL proyecta para 2026 una caída económica de 6,5 %, la peor de América Latina, aunque varios economistas consideran que la situación podría ser todavía más grave.

El economista Pedro Monreal ha advertido incluso que la contracción podría acercarse al 15 %, cifras comparables con los peores momentos del Período Especial.

Desde 2019, la economía cubana acumula una caída cercana al 23 %, reflejando el deterioro acelerado de un sistema incapaz de sostener siquiera sectores históricamente importantes como el turismo.

Precisamente el turismo, uno de los puntos señalados por Rubio como motor potencial de desarrollo, continúa en caída libre. Cuba pasó de recibir 4,7 millones de visitantes en 2018 a apenas 1,81 millones en 2025, mientras el primer trimestre de 2026 registró otro desplome de más del 50 %.

Para Rubio, la conclusión es clara: la economía cubana no tiene solución mientras continúe intacto el modelo político impuesto por la dictadura.

El secretario de Estado recordó además declaraciones realizadas semanas atrás, donde aseguró que Cuba se encuentra frente a dos únicos escenarios posibles: un colapso total o reformas económicas profundas y reales. Y dejó una advertencia que cada día resuena más fuerte dentro y fuera de la Isla: ninguna de esas opciones parece posible mientras el régimen siga aferrado al poder.