Cuba lleva años vendiéndose como ese destino “único” que hay que visitar al menos una vez. Carros antiguos, música, colores y nostalgia… la postal perfecta. Y claro, eso ha atraído a una larga lista de celebridades que han pasado por La Habana como si fuera un escenario de película.
En 2015, Rihanna revolucionó las calles durante una sesión para Vanity Fair. Bailó, fumó habanos y mostró una Cuba “vibrante”. Ese mismo año, Naomi Campbell también dejó su huella paseando por la ciudad junto a Paris Hilton.
La política también tuvo su momento. Barack Obama llegó con su familia en una visita histórica que dio la vuelta al mundo. Recorridos, béisbol y discursos, todo bajo una narrativa cuidadosamente construida.
En el mundo del espectáculo, nombres como Usher y Ludacris no solo celebraron en La Habana, sino que hasta hubo boda incluida. Beyoncé y Jay-Z también eligieron la isla para celebrar su aniversario, generando titulares en todo el mundo.
El cine tampoco se quedó atrás. Vin Diesel y Michelle Rodriguez convirtieron La Habana en set de “Rápidos y Furiosos”, mientras Robert Redford y Steven Spielberg paseaban entre historia y curiosidad. Natalie Portman también visitó la isla en plan privado.
En la música, el momento más grande llegó con The Rolling Stones, liderados por Mick Jagger, ofreciendo un concierto histórico ante más de un millón de personas. Y si hablamos de impacto cultural, Katy Perry y Madonna también vivieron su propia experiencia cubana.
La moda y el lujo dijeron presente con Karl Lagerfeld, quien convirtió el Paseo del Prado en pasarela. Y si nos vamos más atrás en el tiempo, figuras como Albert Einstein y Babe Ruth también pisaron suelo cubano.
Incluso personajes polémicos como Al Capone encontraron en La Habana un punto clave en sus operaciones en los años 20.
Y sí, también estuvo Pierce Brosnan y el diseñador Paco Rabanne, inspirándose en la isla para sus proyectos.
Pero hay algo que une todas estas visitas: fueron momentáneas.
Mientras las celebridades disfrutaban de una Cuba maquillada para el mundo, la realidad del cubano común seguía siendo otra muy distinta. Escasez, apagones, restricciones… eso no sale en las fotos.

