Randy Malcom explota sobre la dictadura cubana: «Mientras quiten al gobierno, no me importa de la manera que sea»

La cosa se puso seria, asere. El cantante Randy Malcom, del dúo cubano Gente de Zona, soltó sin rodeos lo que muchos piensan y pocos dicen en voz alta: el régimen en Cuba tiene que irse, pero sin seguir aplastando más al pueblo que ya está al límite.

Durante una entrevista en España, el artista dejó claro que la situación en la Isla no aguanta más. Con palabras directas, explicó que “tiene que pasar algo”, algo que quite del medio a quienes gobiernan, pero sin seguir castigando a la gente de a pie, que es la que lleva años pagando el precio de todo este desastre.

Su compañero, Alexander Delgado, tampoco se quedó atrás. Fue claro, sin adornos: ya no hay ilusión de cambio, porque el pueblo ha sido engañado demasiadas veces. Aun así, reafirmó que están del lado de una transformación real, aunque la fe en promesas esté por el piso.

Uno de los momentos más duros vino cuando Malcom desmontó uno de los discursos más repetidos del régimen: la supuesta “salud gratuita”. Lo dijo en una sola línea que resume la realidad: “¿Para qué quiero la sanidad gratis si no existe?”. Y ahí mismo se cae todo el cuento.

El dúo también ha denunciado el colapso total del sistema en otras entrevistas recientes. Hospitales sin recursos, gente sin medicamentos, operaciones donde los propios pacientes tienen que llevar los materiales. Una escena que parece de otro siglo, pero que es el día a día en Cuba.

Y no es solo La Habana. Como bien señalaron, la crisis es nacional, con apagones interminables, escasez brutal de comida y familias desesperadas. Mientras tanto, el discurso oficial sigue desconectado de la realidad, como si el país no estuviera cayéndose a pedazos.

Estas declaraciones no son casualidad. Desde el fenómeno de “Patria y Vida”, Gente de Zona ha tomado una postura cada vez más firme contra el sistema. Eso les ha costado caro: no pueden regresar a Cuba, mientras los mismos de siempre sigan en el poder.

Aun así, no se callan. En conciertos recientes han gritado lo que muchos cubanos sienten: “¡Abajo la dictadura!”. Y más allá de la música, su mensaje es claro: Cuba necesita un cambio real, no más cuentos ni parches.