El Daiquirí, uno de los cócteles más internacionales de los nacidos en Cuba

Redacción

El daiquirí, uno de los cócteles más internacionales de los nacidos en Cuba

Este símbolo cubano debe su nombre a una playa en la cercanía de la más caribeña de las ciudades cubanas, Santiago de Cuba. El cóctel habría sido inventado por un ingeniero norteamericano que trabajaba en una mina de hierro en las cercanía de la playa, Jennings Cox, quien dio forma a la bebida cuando se le acabó la ginebra y tuvo que entretener a unos invitados de su país. Temeroso de servir ron local a secas, Cox le añadió zumo de limón y azúcar para mejorar su sabor.

Fue un ingeniero minero de origen italiano quien compartía labores con Cox, Giacomo Pagliuchi, por entonces capitán del Ejército Libertador, quien se encargó de bautizar este cóctel como Daiquirí.

Posteriormente, en el conocido como Bar del Hotel Venus en la ciudad de Santiago de Cuba, donde se dio a conocer públicamente el cóctel, tanto Cox como Pagliuchi solían acudir a este establecimiento con frecuencia y pidieron al barman del mismo que por favor replicase su receta, la cual fue de inmediato éxito entre la concurrencia que comenzó así a conocer el preparado. Durante algún tiempo fue consumido en la ciudad y adoptado por la oficialidad norteamericana como cóctel insignia, para ellos había sido una auténtica aparición divina, que contribuía a paliar la enorme sensación de calor y que es habitual en la ciudad santiaguera y con la que ellos no estaban en absoluto familiarizados.

El Daiquirí llega a La Habana, de la mano Pagliuchi en un viaje suyo a la capital cubana, que alcanza la fama definitiva y la notoriedad que lo convertiría en uno de los mitos de la coctelería mundial.

En La Habana, ciudad dinámica y cosmopolita, visitada por muchos, donde encontró esta delicia cubana su caldo de cultivo perfecto, instalándose en el gusto de los habaneros rápidamente y deviniendo seña de clase entre aquellos que lo degustaban. A su vez en 1909 el almirante Lucius W. Johnson, un médico de la marina de los Estados Unidos, probó la bebida y la introdujo en el Club del Ejército norteamericano, ubicado en Washington, capital de los Estados Unidos.

El prestigio y rápido reconocimiento del cóctel santiaguero entre los bebedores capitalinos, se debe a la labor de Emilio González, alias Maragato, el más brillante de los ases de la coctelería cubana, que en su exclusivo bar del Hotel Plaza de la capital cubana, difundió el mismo y lo convirtió en una moda entre aquellos que le visitaban, los cuales convirtieron a su vez al Daiquirí en obligada presencia en los grandes salones de la capital.

Fue también Maragato quien enseña la receta del Daiquirí a su amigo Constante Ribalaigua Vert, barman en un inicio y posterior propietario del restaurante El Floridita, el cual lo modifica, añadiéndole el uso del Licor de Marrasquino, creando al elaborarlo en batidora, el inmortal e imborrable Daiquirí Floridita. Pero este cóctel no sería lo que si la presencia de uno de los más ilustres nombre de la literatura universal, Ernest Hemingway que contribuyó a la universalización de este exquisito cóctel.

Receta:

1/2 cucharadita de azúcar
1/4 onza de jugo de limón
gotas de marrasquino
1 1/2 onzas de ron blanco.

Modo de preparación:

Mezclar todos los ingredientes en una coctelera o batidora con hielo y colar en una copa de cóctel fría o servir con cubitos de hielo.