Un video compartido en TikTok volvió a poner a medio internet con la piel de gallina. Un joven cubano, tras seis años sin ver a su familia, regresó a la isla y subió a la red social (@adanysrojasperez) el emotivo reencuentro. Abrazos interminables, lágrimas sinceras y la típica algarabía que solo se vive en una casa cubana cuando llega un familiar de “afuera”. En pocas horas, la publicación superó las 400 mil reproducciones. Pero como siempre pasa, no todos se fijaron en lo más importante.
El carro que robó protagonismo
Aunque el video transmitía pura emoción, hubo un detalle que no pasó desapercibido: el auto moderno en el que llegó el joven. Muchos usuarios no tardaron en lanzar críticas. “Él en tremendo carro y la madre ni cerca tiene en su casa”, escribió una usuaria, comentario que rápidamente acumuló reacciones. Otros fueron más duros: “Lo que gastó en el carro lo reparte a la familia y hubiese sido mejor que impresionar”, o “No veo que haya mejorado la casita de su mamá, solo un buen carro para llegar con estilo”.
Críticas vs. defensa
La polémica se encendió en los comentarios. Pero así como hubo quienes juzgaron, también aparecieron los que defendieron al joven. “En Cuba si no alquilas un carro, no llegas a la casa de tu familia. No es lujo, es necesidad”, aclaró una usuaria. Otra fue más directa: “Cada cual es feliz a su manera. Qué manía la de criticar todo”.
Y entre tantas opiniones, alguien lo resumió de la mejor manera: “No importa lo que digan, la familia es la familia, y eso no se compara con nada”.
Una familia que lo esperaba con ansias
Más allá del carro, lo que realmente impactó fue la cantidad de familiares esperándolo. Adultos, niños, abuelos… una multitud que lo recibió con cariño. “Tremendo familión, qué lindo brother”, comentó un seguidor. Otro destacó: “Ese muchacho es bueno, porque mira cuánta gente lo esperaba”.
El video transmitía algo imposible de criticar: la alegría de un reencuentro que muchos cubanos sueñan y que no todos logran vivir.
Lágrimas compartidas en los comentarios
El clip también despertó la nostalgia de cientos de usuarios que aprovecharon para contar sus propias historias. “Cinco años sin ver a mi familia y sin saber cuándo volveré”, confesó una mujer. “Yo lloré como si fuera yo”, escribió otra. Y hubo quien dijo: “Ese abrazo cura el alma y da fuerzas para seguir”.
Incluso alguien se fijó en un detalle técnico: “La camarógrafa merece un premio, captó todo sin temblar y sin interrumpir”.
Lo que de verdad importa
Al final, la discusión sobre el carro quedó pequeña frente a la emoción del momento. Porque cuando un cubano regresa tras años lejos, lo que vale es el abrazo, el olor a casa, el calor de la gente. Lo demás, sobra.
No es casualidad que este tipo de videos se vuelvan virales. Reflejan lo que muchos viven: la separación, la espera y, si hay suerte, ese instante mágico del reencuentro. Da igual si llegas en un auto moderno, en una guagua alquilada o a pie. Lo que queda es lo mismo: volver y abrazar.