Viajar a Cuba siempre ha sido sinónimo de sol, playa y mojitos, pero ahora hay una advertencia que los turistas no pueden ignorar. La Embajada de Estados Unidos en La Habana lanzó una alerta de salud dirigida a sus ciudadanos por el aumento de casos de dengue, chikungunya y virus oropouche en la isla. Sí, esos mismos virus transmitidos por mosquitos y jejenes que pueden convertir tus vacaciones soñadas en una pesadilla.
La nota oficial menciona que ya se han confirmado brotes en Matanzas y reportes en Ciego de Ávila, lo que enciende las alarmas sobre la rapidez con la que estas enfermedades se están expandiendo. No se trata de un aviso menor: los números han crecido en pocas semanas, y los riesgos para quienes visitan la isla son cada vez mayores.
Para quienes tengan un viaje programado, las autoridades estadounidenses recomiendan extremar precauciones contra las picaduras: usar repelente, dormir con mosquiteros, llevar ropa que cubra el cuerpo y, sobre todo, revisar antes de viajar las coberturas de su seguro médico. La Embajada incluso sugiere consultar la página del CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades) para conocer síntomas, medidas de prevención y la disponibilidad de vacunas.
Pero la alerta va más allá. El comunicado aconseja hablar con un médico de confianza antes de volar, especialmente para resolver dudas sobre inmunización, y también chequear con las aseguradoras qué opciones de evacuación médica estarían disponibles en caso de una emergencia. Porque seamos sinceros: si alguien se enferma en Cuba, con el sistema sanitario actual, el panorama no pinta nada bien.
Y ahí está el gran problema: este brote llega en medio de la precariedad del sistema de salud cubano, golpeado por la falta de medicamentos, insumos básicos y personal. Para los locales ya es una lucha diaria conseguir una pastilla para la fiebre, así que pensar en turistas enfermos solo aumenta la preocupación.
No es la primera vez que un país advierte sobre los riesgos de viajar a la isla. Canadá ya había emitido una recomendación de “alto grado de precaución” no solo por los problemas sanitarios, sino también por la escasez de alimentos, agua potable y combustible. Ahora, con la advertencia de Estados Unidos, la alarma es doble.
Mientras tanto, el propio Ministerio de Salud Pública (MINSAP) reconoce la gravedad de la situación. Según el doctor Francisco Durán, el dengue sigue activo en siete provincias y ocho municipios, incluyendo el municipio de Martí, en Matanzas. Además, se han reportado casos de oropouche en 11 provincias, 23 municipios y 28 áreas de salud, aunque por ahora sin complicaciones graves. El chikungunya, por su parte, mantiene transmisión en dos zonas de Matanzas, con síntomas que incluyen fuertes dolores articulares.
En resumen: si estás pensando viajar a Cuba, no se trata de cancelar, pero sí de hacerlo con los ojos bien abiertos. Repelente en mano, seguro médico al día y, sobre todo, precaución. Porque las playas pueden ser un paraíso, pero los mosquitos no entienden de vacaciones.